PUERTO PLATA.- Los jueces del Primer Tribunal Colegiado de esta jurisdicción, condenaron a 30 años de prisión al imputado Delvis Martínez Martínez (Boca de pato), quien admitió haber decapitado a la joven Eveling Magdalena Guerrero Candelario cuyo cuerpo apareció descuartizado el miércoles 7 de julio del 2012, en el interior de una cisterna abandonada en unos matorrales próximos a Marapicá.
 
Dicha sentencia fue emitida al mediodía de hoy por los jueces Aloides de Jesús Matías Cueto, Irina ventura castillo y Rosa Francia Liriano quienes hallaron culpable a Delvis Martínez Martínez (Boca de Pato) por el  hecho abominable de asesinar y luego descuartizar el cadáver de la joven Guerrero Candelario con la cual convivía maritalmente y era oriunda del municipio de Miches en la región este del país.
 
El tribunal acogió como buena y válida la petición del Ministerio Publico de imponerle la pena máxima al imputado ya que además de asesinar con frialdad descuartizó con un filoso machete el cuerpo sin vida de su concubina diseminando sus restos dentro de un saco que a su vez forraba una maleta de gran tamaño y varias fundas plásticas en el interior de una cisterna de un complejo de apartamentos abandonado en el sector Marapicá.
 
Martínez Martínez quien en ningún momento mostró remordimiento por el brutal asesinato que cometió fue hallado culpable de violar los artículos 300, 302, 309 y 312 del Código Penal Dominicano ya que luego de ser arrestado hace casi un año durante las investigaciones sostuvo  que asesinó a Eveling Magdalena Guerrero Candelario y utilizando un filoso machete le cortó los brazos, piernas y la cabeza a la víctima, supuestamente por que le debía un dinero.
 
De su lado, los familiares de la mujer asesinada se mostraron conforme con la sentencia emitida por elPrimer Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de Puerto Plata, al afirmar que la victima Eveling Magdalena dejó en la orfandad a seis niños con edades comprendidas de 15 a 3 años, los cuales se encuentran bajo el cuidado de sus parientes más cercanos.
 
Tan pronto escuchó su sentencia, el imputado Delvis Martínez Martínez (Boca de pato) fue trasladado de inmediato al Centro Correccional y de Rehabilitación San Felipe de esta ciudad de Puerto Plata donde deberá purgar su pena por asesinar de forma horripilante a su concubina.