La deficiencia en los servicios básicos en diferentes comunidades de la región Noroeste, y la dejadez de las autoridades han repercutido de manera negativa contra el medioambiente y los recursos naturales.
La muestra más fehaciente de ello se manifiesta en las distintas protestas escenificadas en las comunidades de Montecristi, Santiago Rodríguez, Dajabón y Valverde, en demanda de agua potable, mejora en el servicio de energía eléctrica y rebaja en el pago de la tarifa, así como el asfaltado y reconstrucción de sus principales vías de comunicación.
Así se pudo visualizar en los municipios de Laguna Salada y Monción, en las comunidades de Laguneta, en Amina; Boca de Mao, de Esperanza; Los Caimonies en Santiago Rodríguez; Jaibón Pueblo Nuevo de Mao; Cana Chapetón, La Reforma, Río Viejo, Cerro Gordo y Ranchadero en Guayubín, entre otras, cuando sus moradores en demanda de agua, luz y arreglo de sus calles derribaron grandes árboles y quemaron neumáticos provocando daños cuantiosos a la salud de la gente y todo el entorno ambiental.
Entre los casos más recientes se registraron el pasado viernes, que producto de una violenta protesta, los pocos árboles que quedaban a orillas de la carretera Hato Nuevo-Amina fueron talados por manos criminales, dejando una secuela de daños que a los largo de los años no podrán ser reparados, tan solo por la deficiencia de los funcionarios que no hacen nada por resolver estos problemas que por décadas han estado afectando a estas comunidades.
Se recuerda las violentas protestas en las comunidades de Los Caimonies, Los Tabacos y Las Caobas en Santiago Rodríguez, en demanda de que se les construyera ese tramo carretero y que producto del abandono por parte de las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Caminos Vecinales, les estaba causando serios daños a la salud de la población.
Lamentamos que para la construcción de tan importante vía de comunicación, los comunitarios tuvieran que lanzarse a protestar de manera agresiva, incluso ocasionando graves daños al medio ambiente, y en cuyos enfrentamientos con los miembros del cuerpo del orden, también algunos periodistas y camarógrafos resultaron agredidos.
Recuerdo, que desgraciadamente fue por un altercado con mi persona y un camarógrafo amigo, y que trascendió a todo el mundo, que luego las autoridades ordenaron la construcción de ese tramo carretero, que gracias a Dios y la disposición final del gobierno, se encuentra en su etapa final, faltando apenas unos 200 ó 300 metros para su culminación.
De igual manera sucedió en la Yagua, Prestile, Pueblo Nuevo y Gurabo en el Distrito Municipal Jaibón Mao; La Caída, Piloto, Cana, Río Viejo y La Reforma, en el Distrito Municipal de Cana Chapetón, además en Cerro Gordo, Ranchadero, Manga y El Pósito en el Municipio de Guayubín, en donde también fueron derribados cuantiosos arboles como medida de demanda de agua potable, construcción de carreteras, y mejora en los caminos vecinales y el servicio energético.
Citar también lo sucedido en las comunidades del Municipio de Laguna Salada y Maizal en Esperanza, en cuyas protestas, además de la quema de neumáticos y basuras, la tala de árboles, hubo grandes enfrentamientos con la policía en los que resultaron heridos y apresados una gran cantidad de jóvenes y dirigentes comunitarios.
Cabe destacar, que en esa zona también se agregó un nuevo elemento a las protestas, como fue el sembrar plátano, yuca y guineo a lo largo y ancho del tramo carretero Guayacanes-Laguna Salada-Hatillo Palma.
De seguro, que si las autoridades competentes hicieran su trabajo para el cual fueron asignados, estos daños ecológicos que se les están causando al medio ambiente y a los recursos naturales, y en el peor de los casos, a todo ser viviente en este terruño que denominamos Noroeste, se podrían evitar, realmente no estuvieran sucediendo.
Claro, no podemos justificar el que personas desaprensivas, criminales ecológicos que aprovechan las protestas de las gentes sanas para tumbar un árbol que le molesta, ni que revoltosos se den a la tarea de violentar el libre tránsito e incluso a agredir a las personas que quieren cruzar por esos lugares. Eso sería incorrecto y no lo podemos apadrinar.
Qué decir de lo que paso recientemente en el Distrito Municipal de Boca de Mao, en donde sorpresivamente se produjo en horas de la noche una revuelta utilizando los mismos métodos de derribar arboles, quemar neumáticos y lanzar todo tipo de desechos a la principal vía de comunicación entre Mao-Esperanza y Santiago de Los Caballeros.
Al llegar los miembros de la Policía Nacional, quienes trataron de poner el orden, se produjo un enfrentamiento que parecía un campo de batalla en donde supuestamente algunos manifestantes, además de lanzar piedras respondieron con tiros.
En el peor de los casos, la protesta se torno tan violenta, que cuando los miembros del cuerpo del orden retiraban los arboles y las ramas derribadas, así como los neumáticos encendidos del medio de la vía, fueron apedreados y el sonido de los proyectiles no se sabía si provenían de las armas de los policías o de los manifestantes.
Esta protesta al igual que la sucedida en Laguneta en Amina, aparentemente fue protagonizada por jóvenes encapuchados ávidos de acción violenta, y algunos momentos llegaron hasta agredir a personas que sin saber que todo eso estaba sucediendo, cruzaban por esos lugares muy pacíficamente.
Los enfrentamientos entre los manifestantes y los policías que trataban de poner el orden, pudo costarle la vida a personas inocentes y eso solo porque las autoridades no han sabido cumplir con su deber como lo establece la constitución de la república.
Creo necesario un mayor y mejor accionar de las autoridades competentes, si en verdad queremos proteger el medio ambiente, pero sobre todo la poca agua que tenemos, ya que producto de esas malas acciones de la gente, nuestros ríos se están secando y nos estamos quedando sin ese preciado líquido.
Sin esos afluentes de agua la existencia sería imposible, no hubiera especies acuáticas, aves, ni animales domésticos, no existiera la vida humana, porque el agua es lo que proporciona la vida y gracias a ese preciado liquido es que producimos los alimentos y los arboles nos dan el, aire que respiramos.
Para alargar la existencia terrenal, debemos “Cuidar el Medio Ambiente y los Recursos Naturales”. “El ser humano dañino no puede estar por encima de las leyes, apliquémosla con drasticidad cuando se trate de causar daño a la naturaleza”.