La actividad religiosa se efectuó el cuarto domingo de pascua por medio de una eucaristía en la que estuvo presente el obispo de la diócesis Puerto Plata-Gaspar Hernández, monseñor Julio César Conielle Amaro.
Cornielle Amaro estuvo acompañado del párroco de la Iglesia Nazaret, del barrio Villa Progreso, Cirilo de la Cruz, del presbítero sacerdote Cirilo Francisco Hernández y unos diez laicos de la comunidad católica en esta ciudad.
El acto de celebración de los 25 años sacerdotal de Kaszuba, nacional de Polonia, dio inicio con la entrada de los celebrantes, seguidos de los miembros de las distintas comunidades católicas, los cuales llevaron “hermosas flores blancas en sus mano”, como signo de su temple bíblico, la vasija de barro y el tesoro de la fe.
El sacerdote Kaszuba llegó a República Dominicana procedente de Polonia en 1983, permaneciendo dos años en el Seminario Santos Tomas de Aquino y dos años después (1985) fue ordenado por el obispo de Santo Domingo en la Catedral Primada de América, para trabajar en la Parroquia “San Antonio de Paula”, del municipio de Sosúa hasta que en 1996 pasó a dirigir la Iglesia “Nuestra Señora de La Altagracia”, del sector CONANI, donde lleva catorce años en estas actividades religiosas en dicho barrio.
El sacerdote Jonh Kaszuba al hablar en la actividad afirmó de manera emocionada: “no he venido para cambiar a nadie, sino para atraer a la verdad y amor de Cristo Jesús a los creyentes”.
Y, a seguidas, acotó: “jamás he pensado nunca cambialos de sus caminos, sino a traerlos por mi esfuerzo y trabajo al amor de Dios, porque los árboles no se trasplantan, ni se pueden doblegar a la fuerza”.
Agradeció a los feligreses católicos que participaron ene esta actividad, la cual además contó con la presencia de autoridades civiles y militares.
Las palabras de clausura estuvieron a cargo de Maria Santo, quien habló a nombre de la comunidad católica, mientras el Consejo Parroquial entregó al sacerdote Kaszuba varios obsequios en señal de gratitud y hermandad cristiana.