El Informe Nacional fue analizado por trece expertos internacionales del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unidas durante nueve horas, distribuidas en tres sesiones, los días 3 y 4 de noviembre.
Luego de responder 53 preguntas escritas y más de otras 160 formuladas de manera espontánea, los expertos reconocieron “de manera satisfactoria” los “indiscutibles y significativos logros” dominicanos en materia de dichos derechos humanos.
La delegación dominicana estuvo encabezada por el Ministro de Trabajo, Max Puig, y contó con la presencia de Roberto Rosario, presidente de la JCE, el embajador dominicano ante la Misión Diplomática en Ginebra, Homero Luis Hernández, y también por Faustino Jiménez, José Ángel Aquino, Katherine Urbáez, Elvis Arias, Juan Manuel Mercedes y Fernando Ferrán.
Durante la revisión de los 15 artículos del referido Pacto, los temas que ocuparon la atención fueron el sistema constitucional dominicano y el correspondiente ordenamiento jurídico nacional.
Por igual, derechos al trabajo y del trabajador; sistema educativo nacional y de salud; derechos de la mujer y la violencia intrafamiliar; régimen de seguridad social; déficit habitacional, programas para superarlos; diversas dimensiones de la discriminación racial y de género; derechos del inmigrante; niveles y formas de corrupción pública y privada; condiciones de vida en el campo y en las plantaciones agrícolas; déficit habitacional y remedios al mismo; acceso a la documentación y saneamiento del Registro Civil; flujos migratorios, enseñanza de derechos humanos y otros relativos a los derechos culturales en el país.
Al finalizar la sesión, el presidente de la comisión de expertos, Jaime Marchán Romero, agradeció a la delegación dominicana haber “subsanado la falta de información” y advirtió a nombre de la comisión de expertos de 9 nacionalidades que las conclusiones finales serán altamente favorables al país, dados los indiscutibles avances obtenidos en materia de derechos económicos, sociales y culturales durante el período examinado de 1997 a 2010.
Por su lado, el presidente de la delegación dominicana, Max Puig, agradeció la oportunidad que se le dio a República Dominicana de rendir cuentas y de responder de manera pormenorizada las preguntas formuladas, antes de reiterar por último el compromiso del país por asumir las mejores prácticas y lo mejor de las recomendaciones del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas para beneficio siempre de la población dominicana.