IMBERT, Durante los días de cierre de campaña en este Municipio, los apagones desaparecieron como por arte de magia.
El comerciante Rafael Cabrera, consideró como un castigo la situación por la cual ellos están atravesando y ninguna de las autoridades competentes hacen nada en ese sentido.
Cabrera manifestó, que muchos de ellos están quebrados y si no se registra un cambio en la realidad que viven y ejercen el comercio, se verán en la obligación de cerrar sus puertas.
“Vivimos una realidad que no soportamos y por ese motivo, nos veremos en la obligación, en los días o meses venideros, de cerrar los negocios y declararnos en quiebra”, dijo cabrera.
Narró que frente a las denuncias que ellos hacen, ningunas de las autoridades competentes les hacen caso alguno.
Llamó a los funcionarios de Edenorte en Puerto Plata para que ofrezcan explicaciones del descalabro del servicio en Imbert.