Estas denuncias se generan en los municipio de Puerto Plata y Sosúa donde las personas se sienten acosadas por la acción de los agentes de la AMET, los cuales imponen multas a los motociclistas que no poseen casco protector y en violación al artículo 50, numeral 5 de la Constitución de la República, proceden a retener sus motocicletas hasta que no paguen la suma de mil doscientos pesos en el Banco Reservas.
Esta situación vuelve a repetirse luego de que en semanas anteriores, llegara a un punto tenso cuando miles de motoconchistas en Puerto Plata realizaron una marcha caravana en repudio de estas acciones, lo que dio lugar al traslado del coronel Manuel Sanz Galay, siendo sustituido por el también coronel Julián Suárez Cordero.
Según las opiniones de ciudadanos consultados al respecto, “todo parece indicar que es una cacería en contra de los conductores de motocicletas”, porque señalaron que “los militares, Policías y civiles con funciones en el gobierno, hablan por celulares mientras conducen, no llevan puesto el cinturón de seguridad y hasta saben violar la luz roja de los semáforos sin que los agentes de la AMET hagan nada al respecto”.
En tanto, una información filtrada a este medio digital da cuenta que el nuevo comandante regional de la Autoridad metropolitana del Transporte (AMET), coronel Suarez Cordero, trató de ser dócil con los motociclistas pero recibió fuertes presiones del director de esa institución, mayor general José Aníbal Sanz Jiminián quien incluso calificó como criminales a los conductores que ignoran las luces rojas de los semáforos, tras señalar que hay 900 mil motocicletas retenidas por falta de documentos.
Asimismo, en el municipio de Sosúa los motoconchistas están al grito por esta batida de la AMET, debido a que si no llevan el casco protector, sus motos son apresadas, teniendo que pagar altas sumas de dinero para poder recuperarlas.
Sobre este tópico, el encargado de la AMET en Sosúa, teniente Freddy Agramonte Martínez, dice que ellos continuarán realizando su trabajo cumpliendo órdenes superiores en procura de evitar las frecuentes muertes a causa de la imprudencia y el manejo temerario que caracterizan a los conductores de motocicletas.