PUERTO PLATA.- El tránsito de vehículos y motocicletas en las calles y avenidas de esta ciudad, es muy caótico e infernal según la opinión de muchos ciudadanos.
Las personas consultadas indicaron que las violaciones a la Ley de Tránsito (241) están a la orden del día poniendo en constante peligro la vida y los bienes de los ciudadanos.
Se apunta que las irregulares paradas de motoconchos y la aglomeración de vehículos estacionados en lugares prohibidos por las autoridades, dan a la ciudad un desagradable aspecto de arrabal.
Pero, la situación es más grave cuando la calle es de doble vía y los conductores se estacionan a ambos lados de la vía o en el caso frecuente de forma temeraria se desplazan en vía contrario provocando accidentes y taponamientos en el tránsito.
Al parecer tanto los motoconchistas, los choferes de guaguas y carros públicos, además de los mismos ciudadanos comunes y hasta autoridades parecen ser cómplices de esta situación ya que hacen caso omiso a las advertencias de “No estacione”, “Pare” y el contén pintado de amarillo.
Ni hablar de varios comercios ubicados en calles y avenidas locales, donde las aceras (calzada) son ocupadas por talleres de mecánica, tarantines y otros objetos colocados como obstáculos que van en detrimentos de los peatones.
Esta situación también es dramática en las inmediaciones del hospital Ricardo Limardo, las clínicas privadas, los colegios, supermercados, o frente a una oficina pública de cualquier institución estatal.
Pero las violaciones a la ley descritas antes se producen ante la mirada indiferente de los agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) quienes solo atinan a realizar operativos contra los ciudadanos que conducen motocicletas si el caso protector con la única intención de ponerle una multa ascendente a mil 300 pesos.
DILEMA
Aún no se ha informado nada, del famoso reglamento de tránsito que aplicaría la Alcaldía Municipal a fin de regularizar este desorden en las principales calles y avenidas de Puerto Plata.
Mientras, que decenas de ciudadanos siguen violentando la luz roja del semáforo, otros conducen como locos escribiendo o hablando por un celular y la velocidad excesiva en el mismo centro de la ciudad es una amenaza latente para los ciudadanos.