Y, no es para menos. La falta de espacio para albergar la gran cantidad de personas que están detenidas en condición de preventivos, constituye un problema social, que debe ser atendido con rapidez por las autoridades judiciales.

 

En esta cárcel preventiva son llevadas a diario grupos de personas que han entrado en conflictos con las leyes, pero que sus casos no son conocidos en los tribunales, sino que deben esperar a que se le notifique cuando serán llevados a los tribunales de justicia.

 

Incluso, este drama que viven los presos preventivos ha sido puesto en alerta en varias ocasiones por el presidente de la Comisión Provincial de los Derechos Humanos, licenciado José Artiles.

 

Artiles ha denunciado que el hacinamiento, falta de un buen servicio de agua potable, una adecuada ventilación, convierten a esta cárcel preventiva en un lugar infrahumano.

 

Reveló que en el lugar existe una población de 50 presos preventivos, los cuales desenvuelven sus vidas en condiciones de estrechez, porque en la  habitación donde están recluidos apenas caben nueve personas.

 

Dijo que el Procurador de la Corte de Apelación de Puerto Plata, licenciado Félix Álvarez Rivera y el fiscal de este distrito judicial, licenciado Víctor Mueses, están en el deber de diligenciar  con rapidez  la solución a este problema, el cual de continuar puede fácilmente constituirse  en detonante que se lleve de encuentro a muchas autoridades.