CANDIDATO APD CRITICA MODELO ECONOMICO REPÚBLICA DOMINICANA
El candidato presidencial de la APD lo atribuyó a la "inequidad, la exclusión, el clientelismo y la corrupción", lo que dijo puede ser subsanado con un modelo que tenga como centro la producción nacional, el crédito y c transformación del turismo
El candidato presidencial del opositor Partido Alianza por la Democracia (APD), Max Puig, criticó este lunes el modelo económico de República Dominicana.
"El agotamiento que exhibe el modelo económico del país, afectado por la inequidad, la exclusión, el clientelismo y la corrupción, puede ser subsanado con uno que tenga como centro la producción nacional, el crédito y con una transformación del turismo y la matriz energética", aseguró.
En una entrevista publicada en el Diario Libre dijo que para eso hay que producir medidas de estímulo que no se limiten al aparato productivo, sino también al financiero, con el funcionamiento del crédito, con las normativas bancarias y con la readecuación del rol del Banco Central.
Durante su participación consideró que ante una situación nueva, como la incidencia en el país de la crisis mundial, no se pueden aplicar viejas recetas.
Para él eso incluye cambiar el actual modelo de crecimiento en uno de desarrollo económico-social inclusivo, solidario, con una vertiente de transformación del modelo de producción agropecuaria, explicó.
Manifestó que el turismo no debe seguir basándose sólo en ser extensivo, porque no es cuestión de cantidad, sino de calidad, y debe estar basado en la relación con las comunidades, de manera que puedan beneficiarse más personas con las divisas generadas.
Consideró necesario modificar la arquitectura energética del país y abogó por una reformulación del crédito para la mediana producción rural y urbana.
Puig, quien a finales de julio último renunció al cargo como ministro del Trabajo para lanzarse a la campaña presidencial, recordó que el nivel de desempleo de la juventud dominicana ronda el 30 por ciento, "el más elevado de toda la región".
Aseguró que de cada 100 trabajadores dominicanos solo 30 tienen un empleo formal, 56 se desempeñan en la economía informal y 14 están registrados como desempleados.
La pérdida de confianza que muestra la sociedad dominicana en el Estado y sus instituciones y en los partidos y sus dirigentes, amerita una revisión política estructural, manifestó.
Dijo que la reconquista de la credibilidad debe comenzar por cumplir las leyes y eliminar los privilegios en el Estado y abogó por una forma de hacer política, de gobernar, que coloque el tema ético.