De inmediato el cuerpo sin vida de Ozoria fue trasladado a la comunidad La Yagua de Mao, donde fue sepultado en la tarde, en medio de la pena, el llanto y el dolor de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo.

 

El cuerpo de Ozoria, quien murió ahogado, junto a su hijo Francis Ozoria Silverio de 16 años, permaneció desde el pasado domingo, y el martes fue avistado entre las rocas, pero el mal tiempo impidió que fuera sacado por las brigadas del grupo Ámbar que dirige Ronaldo Ortiz, el cuerpo de bomberos y la Defensa Civil.

 

La cabeza no tenía pelo, el rostro no tenía ojos, ni otros órganos ni tampoco las plantas de los pies, porque aparentemente las especies marinas acabaron con estas partes.

 

Ozoria pereció ahogado el pasado domingo al mediodía cuando trató de auxiliar a su hijo que fue arrastrado mar adentro por los fuertes oleajes, debido a un mal tiempo. El menor pereció, también en este trágico suceso y su cadáver fue sepultado el pasado lunes tras ser velado en la funeraria Savica de Santiago.

 

El plan de llevarlo al barrio Pueblo Nuevo de Santiago para ser velado dos horas no pudo materializarse debido a que el cuerpo estaba demasiado descuartizado y descompuesto.

 

El cadáver de Ozoria permaneció unas 72 horas incrustado entre las macizas rocas que existen entre playa Cofresí y playa de Guzmancito, Maimón. Para su rescate hubo que utilizar sierras, martillos de gran tamaño y un guinche, o sea, una grúa de muelles.

 

La tarea de rescate no fue nada fácil, debido a que los oleajes arrastraron a Darío hacia la zona rocosa. El operativo se imposibilitó, porque el cuerpo estaba incrustado en posición de “ese” y además por el mal tiempo, las ráfagas de vientos y las lluvias.  

   

Fuente: Periódico La Información