Eran compañías americanas y europeas que veían en la ciudad de Miami, su puerto madre para un negocio de billones de dólares para el turismo de placer.

 

Como sabemos, el turismo  empezó a tomar forma en el área del Cibao, esta pintoresca ciudad que lucia sus casas victorianas bien cuidadas y en el puerto local se estacionaban dichas motonaves con su carga preciosa de turistas.

 

A la vez éstos (los turistas) eran atendidos por un sinnúmeros de organizaciones tales como: restaurantes, guías turísticos, Gift Shops, artesanos  hoteles, guaguas de transporte turísticos, Rent Car, cambistas de dólares, comercio tradicional, médicos o el sector salud, La agricultura que abastecía los buques de productos frescos, agencias de viajes, el Estado con los cargos e impuestos del puerto, Inapa en ese entonces, pero ahora CORAAPLATA, con el abastecimiento de agua potable a dichas embarcaciones, en fin la ciudad vibraba para hacer posible una buena estadía y el retorno armonioso cada semana de las embarcaciones de turismo que tocaban el puerto local.

 

Aquello era un verdadero turismo de beneficios comunitario, o lo que clama hoy turismo de todos, no el concepto de polo turístico que tan excluyente, de enclave que ha resultado, que muestra ya signos de agotamiento y declive. Hoy, luego de esta resaca de realidades y desempleos agobiantes, volvemos la cara a este turismo primigenio que tantos beneficios comunitarios dejó.

 

Si miramos un estudios realizado por la Bussines Research &  Economic Advisor  (BREA) y the Florida Caribbean Cruise Asociation (FCCA) de octubre de 2009, encontraríamos que de 29 destinos que tocan estos cruceros en el Caribe, la República Dominicana ocupa el antepenúltimo lugar en preferencias de los turistas, solo superado por la ciudad de Cartagena en Colombia y Nicaragua en Centro América.

 

Al dejar su disgusto un 70 % de todos los que utilizan los puertos dominicanos, y solo un 6.7  %  les encantó, lo que deja muy mal parado el puerto de Santo Domingo y su cuantiosas inversiones, lo mismo para el puerto de la Romana manejado por el central Romana, cosa esta que nunca sucedió cuando en la década de los 70s y 80s nos visitaban estas inmensas embarcaciones.

 

Según estas agencias y asociaciones de estudios foráneas, el turismo de cruceros movilizó 17.56  millones de personas en el Caribe, un 52% compró excursiones a la costa, generando US$328.0 millones y compró US$634.0 millones en diferentes artículos y servicios.

 

Además, que las líneas de cruceros gastaron 277.9 millones en cargos de puertos  e impuestos, servicios públicos de navegación y suministros a barcos, generaron 56 mil empleos y US$720.0 millones en salarios en los 29 destinos.

 

Su crecimiento anual según la Organización Mundial de Turismo  (OMT,) es de un 8%, lo que indica que no se vio afectado por crisis económicas.

 

Hoy varias organizaciones civiles buscan el retorno al turismo para  todos, o lo que sería igual, al turismo comunitario, sustentado por la comunidad de Puerto Plata. 

 

(Autor: A. Renato Villanueva)