Esta tradición celta llegada a nuestras tierras, proviene de varios grupos de personas en las islas británicas que eran controlados por sacerdotes satanistas, los cuales en la noche del 31 de octubre fabricaban fogatas, quemaban animales, cosechas y seres humanos como sacrificio a su Dios: “La Muerte”.
Los participantes en estos ritos usaban disfraces de animales, saltando sobre las llamas e iban por las casas con máscaras grotescas, haciendo tratos de comida, dulces o frutas, pero si quedaban satisfechos con el trato recibido supuestamente no hacían trucos de magia, pero tampoco arrojaban harina y cenizas.
El tema sobre la celebración de Halloween ha despertado la curiosidad de un amplio segmento de la población puertoplateña.
Varias personas consultadas al respecto por redactores del periódico puertoplatedigital.com, emitieron su parecer sobre estas celebraciones de Halloween o Noche de Brujas, lo que contrasta con la tradición cristiana del pueblo dominicano.
Las celebraciones de Halloween son antiguas y se caracterizan por los disfraces de calabazas con rostros, personajes terroríficos como Drácula, Vampiros, entre otros antifaces que parecen inofensivos y hasta simpáticos, pero que en el fondo tienen una reminiscencia bastante oscura.