Este instrumento de trabajo esta confeccionado por esos jóvenes de dos tubos de gomas de automóviles, con una base de madera que sirve de flotante, lo que le permite ganarse la vida, "cruzando este río a personas y dueños de motores con sus respectivas maquinas".
Este recorrido que tiene una longitud encima del río Bajabonico de unos cuantos metros, se lleva a cabo por parte de los ingeniosos jóvenes, por la falta de un puente que permita que no haya que las personas arriesguen sus vidas de esta manera.
José Martínez, quién forma parte del grupo que maneja este negocio, reveló a redactores del periódico puertoplatadigital.com, que dependiendo como este el movimiento económico en La Piragua y Saballo, "nos ganamos diariamente hasta dos mil pesos, cruzando de un lado a otro a personas y dueños de motores".
Martínez reveló que los mayores usuarios son los estudiantes que asisten a las escuelas del municipio de Imbert y los motoristas, los que necesariamente deben trasladarse a ganarse la vida motoconchando o trabajando en el municipio de Imbert.
Sostuvo que las personas pagan entre 10 y 15 pesos, "pero los motoristas deben cantearse con veinte, porque es más trabajoso cruzarlos por este río, ya que nuestra barcaza se pone más pesada por llevar encima dichas motocicletas".
Este servicio que no deja de tener sus riesgos, porque cuando el río Bajabonico crece a causa de las lluvias, quienes manejan la barcaza deben emplearse a fondo para pasar a las persona de un lado a otro este afluente.
La arriesgada acción sirve, además, como forma de ganarse la vida dignamente estos jóvenes, los cuales no en todos los casos cobran por el servicio, sino que si la persona no tiene recursos y quiere cruzar por este río, no se le cobra ningun centavo.