Los robos ocurren con más frecuencia en las localidades de Villa Lobo, La Guajaca y Los Timones, pertenecientes a la provincia de Montecristi.

 

Allí, los ganaderos dicen que los hurtos están a la orden de la noche y el día, y que no soportan la situación.

 

Las quejas por esta situación también se han extendido hasta los ganaderos de Dajabón, donde la problemática es definida como grave. El  último robo ocurrió recientemente en la comunidad de La Patilla, llevándose  cuatro vacas propiedad del ganadero  Marino Morel.

 

Los afectados se quejan de la deficiencia de los miembros de las instituciones castrenses para vigilar la frontera.

 

Expresan que de continuar la ola de robos en las provincias Montecristi y de Dajabón y en otros sitios de la línea Noroeste, el sector ganadero podría desaparecer.

 

Precisaron que son bandas de cuatreros que no solamente sustraen reses y chivos de las fincas, sino también  caballos y burros.