PUERTO PLATA.- Indignación e impotencia es lo que sigue causando en la ciudadanía puertoplateña la proliferación de hoyos y baches en las calles y avenidas locales, debido a la existencia de múltiples averías y fugas de agua en las tuberías del acueducto y el sistema de alcantarillado sanitario.
A cada momento se registra un accidente en la carretera Luperón frente al estadio de béisbol José Briseño, donde varias averías en el acueducto han generado varias grietas en el pavimento que se han convertido en un dolor de cabeza por los conductores de vehículos y motocicletas que transitan a diario por allí.
Ni hablar del tramo de la tubería de agua potable de la calle que comunica la manzana 14 del barrio Haití con el sector Las Mercedes, donde una fuga de agua y un registro sanitario obstruido han dado lugar a la formación de un cráter donde los vehículos casi no pueden cruzar además del insoportable mal olor que se respira en ese entorno.
La señora Isabel Almonte quien reside casi frente a la tremenda grieta, dijo que los moradores en ese perímetro están viviendo en zozobra ya que el hedor en inaguantable, pero también deben escuchar el ruido causado por los vehículos, debido a los conductores tratando de esquivar los hoyos realizan muchos frenazos.
“Mira ese problema lleva más de seis meses frente a la bomba de gasolina del estadio ya que cerca de la acera oeste el agua sale desde el pavimento constantemente y una parte se desplaza al centro de la vía debilitando el asfaltado, que con el paso constante de vehículos han producido la aparición de muchos hoyos ya que la tubería del acueducto está rota por dentro y el agua sale por todos los lados”, sostuvo el ciudadano Pablo Javier.
En tanto, William Mercedes quien es chofer del transporte público de la ruta Puerto Plata-Sosúa, dijo que “una brigada de la CORAAPLATA solo realiza allantes en ese hoyo que se encuentra frente a la agencia de cambio Rusa y a Hierros Rafa, tienen meses con el relajo de echarle tierra en vez de echarle un poco de talvia (asfalto), pero no volvieron jamás”.