El alcalde municipal, licenciado Valentín Hernández, dijo que “no quedará en pie una de esas pocilgas, porque la echaremos abajo para preservar la salud de nuestros residentes”.
Hernández señaló que los criadores de cerdos generan daños a “nuestros pobladores e incluso provocan desequilibrio en el medio ambiente, por lo que hemos decididos sacar de circulación esas molestosas pocilgas”.
Sostuvo que las autoridades de este municipio, Concejales y el alcalde de Imbert, “no permitiremos bajo ninguna circunstancias que en la ribera del río bajabonico esté copado de pocilgas”.
Acusó a los dueños de esos criaderos de cerdos de lanzar desperdicios a dicho río, “pero que jamás permitirán que estas gentes se conviertan en enemigos del medio ambiente”.