Entiende, que de esta manera se podrá evitar la ocurrencia de hechos que causen daños irreparables en esta actividad (el turismo) de relevante importancia para la salud económica del país.

 

La organización hace causa común con el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) que recientemente cuestionó las “acciones vandálicas llevadas a cabo por transportistas de carga y de pasajeros con el objetivo de evitar la libre competencia y acceso al mercado del transporte” en perjuicio del turismo y todos los usuarios del transporte.

 

ASONAHORES señala que comparte la preocupación expresada por el CONEP sobre la situación del transporte de pasajeros en las diferentes zonas turísticas donde “constantemente se escenifican situaciones que ponen en riesgo la seguridad de los turistas, afectando gravemente la imagen internacional del país”.

 

Indica que con frecuencia las organizaciones de transportistas actúan en forma violenta para defender lo que consideran su mercado de alegados “piratas”, creando situaciones que alarman y atemorizan a los turistas, que son sacados por la fuerza de esos vehículos y obligados a utilizar otros.

 

Indica además ASONAHORES que con el apoyo de entidades estatales que supervisan esta actividad los empresarios del transporte se declaran propietarios y suplidores exclusivos en las zonas turísticas, creando situaciones que atentan contra la ley, la Constitución que impiden la creación de monopolios, para fijar los precios a su antojo, porque no existe la libre competencia.

 

“Un hotel, por ejemplo, está impedido de contratar el servicio de transporte que más le convenga, pero tampoco puede adquirir autobuses  para transportar sus empleados, porque tiene que enfrentar pandillas organizadas por los empresarios que atacan estos vehículos, dañando la propiedad y poniendo en peligro a las personas que los utilizan”.

 

Y a seguidas, ASONAHORES observa: “que esta situación se lleva a cabo ante la indiferencia cómplice de autoridades que en vez de imponer el imperio de la ley patrocinan acciones de corte mafioso”.

 

Precisa que no apoya la incursión de transportistas que no cumplan con las regulaciones establecidas.

 

ASONAHORES explica que lo que exige es que se cumpla la libertad de empresa, de comercio que garantiza la Constitución  de la República, “para que puedan incursionar en el mercado todas las empresas o transportistas individuales interesados, hoteles, incluso para que los turistas tengan la libertad de elección  que le garantiza los reglamentos de turismo.

 

“Es inaceptable que los empresarios transportistas formen pandillas para asumir por su cuenta la persecución violenta de aquellos a quienes estos deciden declarar piratas, creando situaciones que dañan el turismo”, sostiene ASONAHORES.