El arzobispo del arquidiócesis de Santiago, monseñor Benito de la Rosa y Carpio, calificó como positiva la llegada al país de los jesuitas, hace 75 años, destacando que han ayudado de manera notable a la formación de líderes y al fortalecimiento de la espiritualidad de los dominicanos.
De la Rosa y Carpio se refirió en estos términos al presidir la eucaristía con motivo de la celebración de los 75 años de la llegada de los Jesuitas al país. El arzobispo representó al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien no pudo estar presente por razones de salud.
La actividad inició con una procesión que partió de la parroquia Nuestra Señora del Rosario hasta el multiuso del colegio La Altagracia donde se realizó la ceremonia con la asistencia de miles de feligreses de todo el país.
Los concelebrantes fueron los obispos Diomedes Espinal de León, Diócesis Mao-Monte Cristi, José Dolores Grullón, de San Juan de la Maguana, y el obispo de Gonaïves, Haití, monseñor Jean Pean, También los padres Sergio Figueredo, en representación del superior de Miami y el provincial de la compañía de Jesús, en las Antillas y Fernando Polanco (Nano).
También estuvieron presentes varios sacerdotes jesuitas del país y representantes de Cuba, Haití, Estados Unidos y Miami.
En la homilía, el obispo de la diócesis Mao-Monte Cristi destacó las obras de los jesuitas en estos 75 años, citando la casa de Manresa Loyola, en Santo Domingo; el Centro Belarmino, en Santiago; la arquidiócesis de Santiago; las parroquias de Dajabón, Loma de Cabrera, Restauración y Partido.
En lo social, se refirió a los centros de educación, formación y capacitación en Loma de Cabrera y Santiago, y la creación de cooperativas, organizaciones y grupos, para promover la unión entre las personas.
También citó la creación de medios de comunicación: revistas, Radio Santa María y Radio Marién, calificada como la parroquia grande en la frontera, por donde se transmiten las clases de las "Escuelas Radiofónicas Santa María", a través de las cuales miles de dominicanos/as han podido estudiar y prepararse.
De la Rosa y Carpio exhortaron a los jesuitas a que "sigan preparándose cada día mejor para que les den una formación de calidad a los pobres.