Apresan uno que se encontraba prófugo tras asesinar sereno en Altamira para robar sacos de cacao y una escopeta
El detenido era buscado ya que conjuntamente con el nombrado Antonio Santos (Barranquilla) quien está sometido a la justicia, amordazaron y luego asesinaron al sereno Lorenzo Rodríguez, quien cuidaba el local de la Unión de Cacaotaleros del Norte (UCAN), ubicado en La Jagua de Altamira.
PUERTO PLATA.- La Dirección Regional Norte de la Policía Nacional, informó que fue apresado ayer en la provincia Valverde (Mao), un hombre de 27 años quien era activamente buscado por darle muerte para robar el almacén que cuidaba un sereno en Altamira, en un hecho de sangre ocurrido en noviembre del pasado año.
El detenido es Ramón Cabrera Santos (Joel Santos) quien fue arrestado por miembros de la Dirección Adjunta de Investigaciones de la Policía, en la vivienda marcada con el numero 172 ubicada en la calle Pancho Ventura del Barrio San Antonio de Valverde ya que en contra del mismo existía la orden de arresto No. 75/2012 bajo la acusación de homicidio.
Según explica una nota remitida a www.puertoplatadigital.com por el vocero policial en Puerto Plata; teniente coronel licenciado José Armando Brito Melo, el detenido era buscado ya que conjuntamente con el nombrado Antonio Santos (Barranquilla) quien está sometido a la justicia, amordazaron y luego asesinaron al sereno Lorenzo Rodríguez, quien cuidaba el local de la Unión de Cacaotaleros del Norte (UCAN), ubicado en La Jagua de Altamira.
Tras cometer este crimen en horas de la madrugada del 30 de noviembre del 2012, Ramón Cabrera Santos (Joel Santos) y Antonio Santos (Barranquilla) sustrajeron del citado almacén unos 42 sacos conteniendo semillas de cacao seco, una escopeta marca Maverick, calibre 12 milímetros; numero MV40829G, con Licencia a nombre de Paulino Cruz Bonilla y un celular tipo flota, marca Motorola de color negro.
Cabrera Santos luego de ser arrestado, fue trasladado a esta ciudad de Puerto Plata, siendo remitido ante la Fiscalía local donde enfrentará cargos criminales de homicidio en primer grado que contempla una pena de 30 años de prisión.