Los detenidos fueron Guillermo Pérez y el haitiano Papo Puello, según señala un informe que la institución policial en esta ciudad entregó a los periodistas.

 

Ambos jóvenes, incluso se movilizaban en la motora  Passola Yamaha Job, portando una  pistola de juguete, la que utilizaban para cometer sus acciones vandálicas.

Sin embargo, éstos niegan la acusación que le hace la Policìa Nacional, ya que según dijeron que al parecer “nos quieren hacer un trompo embrollado, porque jamás hemos cometido atracos y robos en San Marcos”.

 

Revelaron que son jóvenes de trabajo, incluso laboran en un taller de soldadura ubicado en el sector turístico de Cofresí, cuyo dueños pueden fácilmente atestiguar lo que dicen al respecto.