El detenido fue Víctor David Ogando Encarnación (Lemba), de 22 años de edad, residente en la calle principal del sector Sabaneta de Cangrejos, según reportò la Dirección Regional Norte de la Policìa Nacional.
Ogando Encarnación alegadamente dio muerte al nacional haitiano Juan Mauricio Sánchez, de 38 años de edad, quien residía en el barrio El Mango, del municipio de Montellano.
Contra el tal (Lemba) existía la orden de arresto número 42-20ll, por el hecho de éste junto a Devison Fernández Díaz, el cual está preso y un tal Papo (prófugo), ocasionarle la muerte a dicho nacional haitiano.
Este hecho ocurrió el 24 de diciembre último cuando Ogando Encarnación, Fernández Díaz y el tal Papo les infirieron heridas cortos cortantes en la cara y el cuelo a su victima con fines de atracarlo y posteriormente despojarlo de la motocicleta CG125, color rojo vino.
CELOS
Por otra parte, un deportado de los Estados Unidos propinó varios balazos a una joven del municipio de Altamira, con la cual mantenía relaciones sentimentales, pero que esta última quiso terminar porque éste la celaba “hasta con su sombra.
La herida de gravedad fue Paola Mariel Amarante Montán, de 29 años de edad, residente en la calle principal de Altamira, la cual recibió dos impactos de bala que se los propinó Mauricio Armando Ureña Silverio, de 62 años de edad, residente en la calle Josecito Martí Número 47, del sector Los Arroyos de dicha comunidad.
La Dirección Regional de la institución del público informó a los periodistas que Ureña Silverio, utilizó para herir a su compañera sentimental la pistola AMT, calibre 3.80 milìmetros, marcada con el número AB58177, la cual porta sin ningún tipo de documentos (ilegal).
De inmediato, la joven Amarante Montán fue trasladada de urgencia a un centro de salud privado en Santiago debido a la gravedad que le produjo los dos impactos de bala que le propinó Ureña Silverio.
Uno de los balazos le penetró por la parte superior derecha de la cara y el otro por la región abdominal, según certificó el medico legal que actuó en este caso.
En el momento en que cayó herida Amarante Montán ésta se encontraba laborando en la oficina de la Junta Municipal Electoral (JME), en Altamira, incluso su agresor trató de vaciarle el peine de su arma, pero esta se le encasquillo y por esta razón la misma pudo salvar la vida.
Posteriormente, Ureña Silverio, quien en otras ocasiones agredió físicamente a su concubina, procedió a entregarse en el destacamento de la Policía en Altamira, ubicado a pocos pasos donde ocurrió este hecho de sangre.