El secretario general de la APD, licenciado Carlos Sánchez, dijo que las fincas de vocación agrícolas  aledañas a las carreteras que entran y salen de las principales ciudades del país, terrenos irregulares ubicados dentro de  cañadas, ríos  y barrancas,  se han  convertido en las zonas de mayor asentamiento  poblacional de República Dominicana.

 

Sánchez puso como ejemplo lo que esta sucediendo en la autopista seis de noviembre a la entrada del municipio Santo Domingo Oeste, donde en los últimos  años se han levantado   barrios sin ninguna regulación ni servicios.

 

Dijo que lo mismo ocurre en la autopista Duarte a la altura de Villa Altagracia y en los asentamientos que se realizan todos los días en la margen del río Isabela en los municipios Santo Domingo Norte y Este.

 

Observó que en apenas 18 años, incluyendo desde el período de 1988 al 2006, el gran Santo Domingo creció  territorialmente en  230%, al pasar de 136.74 kilómetros cuadrados a ocupar una superficie de 315.41 kilómetros, experimentando un crecimiento anual promedio de diez kilómetros cuadrados de suelo rural.

 

Sostuvo que muchas de las barriadas que se han ido levantado en las entradas del Gran Santo Domingo, como en otras ciudades del país carecen de los servicios de agua potable a lo interno de las viviendas,  tendido eléctrico adecuado debido al sistema de eliminación de aguas residuales y de residuos sólidos, así como de las vías de comunicación que le permitan interconectarse con el transporte urbano del resto de la ciudad, quedando de esta manera virtualmente aisladas. 

 

Sánchez manifestó además, las viviendas que son  construidas en zonas de alto riesgo sísmicos vulnerables a deslaves,  deslizamiento de tierras y terremotos, lo que pone en peligro la vida de sus habitantes.  

 

Según el político,  la carencia de recursos económicos es la causa fundamental que induce a la población a construir viviendas en zonas vulnerables, en terrenos del Estado o de bajo costo,  situación que se va agravando cada día  por la falta de políticas públicas que impulsen la organización y el desarrollo urbano de forma adecuada.

 

El dirigente de la APD llamó los Ministerios de Medio Ambiente, Obras Publicas, al Instituto Nacional de la Vivienda, los ayuntamientos del país a enfrentar con urgencia la situación que se presenta, poniéndose de acuerdo en la aplicación de un plan de trabajo que detenga el estado de deterioro en el que estamos inmersos.