El llamamiento al presidente Fernández fue hecho por Onofre Rojas, coordinador nacional de la campaña electoral del candidato presidencial de la APD, Max Puig, a propósito de los encuentros de éste con productores que culpan a los especuladores por el alza de precios de sus productos a los consumidores.

 

Rojas, entrevistado por los periodistas Manuel Jiménez y Ángel Barriuso en Propuesta Matinal, por el canal 45, comentó que la misma situación denunciada por Fernández a la ONU tiene lugar en el país, como expresión de un modelo igualmente especulativo, en el que el desarrollo de la producción nacional no es prioritario.

 

Comentó que por tal razón este es un tema de fondo que hay que cambiar radicalmente la política agropecuaria nacional de baja atención al campo, como lo evidenció en estos días la marcha que realizaron productores agropecuarios de la región norte.

 

Consideró que con el propósito del país recuperar su histórico potencial agrícola elevado, el Congreso Nacional debía auspiciar una discusión sobre las metas y objetivos que para un cambio de modelo son propuestos en el proyecto de ley Estrategia Nacional de Desarrollo a 20 años, actualmente sometido a vistas públicas.

 

Advirtió que procede este llamamiento al Poder Legislativo porque la clase política del país tiene un horizonte de corto plazo u pospone asuntos fundamentales como el proyecto de ley de Partidos Políticos sometido al Congreso hace 13 años sin decisión aún.

 

Deseó que no ocurra igual con la Estrategia, que esta vez el criterio predominante no continúe siendo el inmediatismo electoral, en el que los dirigentes políticos llegan al Estado pensando en cómo ganarán las próximas elecciones y no en cómo resolver los problemas de largo plazo.

 

En cuanto a educación, consideró que el país cuenta con los recursos para extender  hasta la tarde la tanda escolar, que basta con que haya voluntad política, porque existen los ingresos estatales suficientes para hacerlo.

 

“Cuba no tiene, proporcionalmente, más ingresos que el país y dedica el 13,8%  de su PIB a la educación, por lo que sus tasas de mortalidad infantil son comparables e incluso más bajas que las de Estados Unidos y de otros países desarrollados”, informó.