El Secretario General de la APD, Carlos Sánchez, sugirió  a la JCE aprovechar la circunstancia que se presenta para poner en marcha una metodología de negociación que supere la vieja práctica donde uno gana y otro pierde y en su lugar establecer la lógica de ganar-ganar.

 

Sánchez afirmó que fue previsible el fracaso de las discusiones entre los dos partidos tradicionales debido a que sus intereses en este momento son sumamente contradictorios, porque ambos entienden que el triunfo de sus organizaciones en las próximas elecciones dependerá de quien conduzca la gerencia de cómputos de la JCE, sin mirar otros factores adicionales que pueden ayudar a la solución del conflicto.

 

Precisó que la JCE no debe permitir que el dialogo se produzca  fuera de su ámbito institucional  dejando de lado a otros actores  políticos.

 

Pidió  a la JCE situarse  como mediadora  e imponer su autoridad, colocándose como árbitro activo de la situación  y no como parte del conflicto.

 

Sánchez ve la forma excluyente que han querido manejar el conflicto los partidos tradicionales, lo que constituye un  retroceso en materia electoral para el país.

 

“El escenario que quieren montar los dos partidos tradicionales es parecido a los vividos en otras ocasiones en la nación, cuanto teníamos que recurrir a árbitros externo para resolver los conflictos electorales”, subrayó.