Este martes (ayer) se cumplieron 14 años de la desaparición física del líder político que formó parte de la fundación del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y posteriormente del PRI.

 

Majluta Azar, sin dudas fue una de las figuras políticas más emblemática destacada de la República Dominicana.

 

Majluta Azar nació en 1934 en el sector de Villa Francisca en Santo Domingo. Desde temprana edad, debido a la estrechez económica que experimentó su familia, se vio precisado a integrarse a las labores productivas, desempeñando importantes funciones tanto en el sector privado como en el público. 

 

Se inició en las lides politicas en 1961, ingresando al PRD de las manos de los fundadores de esa organización política, entre ellos, Ramón (Món) Castillo, Nicolás Silfa y Ángel Miolán.

 

A raíz del golpe de Estado contra el gobierno encabezado por el Profesor Juan Bosch, del 25 de septiembre de 1963, Majluta Azar, quien era Ministro de Finanzas, fue hecho preso y de inmediato deportado por defender los principios constitucionales de la República.

 

Estando en el exilio en Puerto Rico, Majluta Azar, formó parte de la dirección de un comité que se encargó de organizar las actividades del PRD para exigir la vuelta a la Constitucionalidad. 

 

En el período 1978-82 ocupó la vicepresidencia de la República en el gobierno que encabezó el extinto Presidente Antonio Guzmán Fernández.

 

Cuando se produjo el suicido de Guzmán Fernández le tocó a Jacobo ocupó la Presidencia de la República por 43 días.

 

Además, durante su carrera política fue senador de la República, llegando a ocupar la presidencia de la Càmara Alta y Director General de la Corporación Dominicana de las Empresas Estatales (CORDE).

 

Majluta Azar y el líder del PRD, doctor José Francisco Peña Gómez, también fallecido, mantuvieron relaciones de hermanos, pero debido a los fraccionamientos que se produjeron años más tarde en el PRD, decidió montar tienda aparte para fundar el PRI en 1987.

 

Jacobo estuvo casado con la dama puertoplatateña Ana Eliza Villanueva Majluta, quien le acompañó hasta el final de sus existencia. Esta falleció unos años más tarde que su esposo de serios problemas físicos.