“No tengo compromiso con nadie. No trabajaré con traidores e incluso debo recordar que pase muchas amarguras con gente de mi entorno que me acompañó en mis primeros cuatro años de gestión municipal, por lo tanto nuestro personal queda cancelado de inmediato”, fueron las primeras palabras que pronunció el síndico Hernández, una vez quedó juramentado.

 

Sostuvo que en su primera administración le correspondió trabajar un personal que en ocasión fue ingrato con su gestión, pero que ahora que estará por seis años más al frente del ayuntamiento de Imbert, “me despojo de muchas personas  que no merece estar a mi lado”.

 

Manifestó que los Concejales en coordinación con el síndico que entiendan que determinadas personas puede cumplir con una labor en beneficio de su comunidad,  serán llamadas  a trabajar en esta administración que el próximo sexenio estarán dirigiendo la administración municipal en Imbert.

 

Reveló que los  tiempos de tener un ayuntamiento lleno de botellas que no cumplen con ninguna función “constituye cosas del pasado, porque no está en nuestros planes apoyar este tipo de acciones que en nada benefician nuestra comunidad”.

 

Afirmó  que las personas que busquen trabajar en su nueva gestión tendrán la obligación de llenar una solicitud de empleo, las cuales serán evaluadas por una comisión  de munícipes que tienen los conocimientos suficientes para saber a quien “empleamos y a quienes rechazamos por no reunir el perfil que buscamos en estos mementos”.