Cirilo José Medina identificó a estas personas como unos tales: Josecito, Cocoteco, Pecho de Lata y el Patú, las cuales cuando se emborrachan entran en horas de la noche al patio de su casa donde tiene amarrado el animal, llevándolo a la orilla del río donde sostienen relaciones sexuales con su burra.

 

Sostuvo que ha puesto el caso a conocimiento del alcalde pedáneo, el cual ha manifestado que no puede hacer nada al menos que estos jóvenes no sean sorprendidos cometiendo el hecho.

 

Medina manifestó que el caso se descubrió cuando tres señoras que buscaban agua en el río vieron al Patú teniendo sexo con dicha burra.

 

Reveló que el Patú al sentirse descubierto delató a sus otros compañeros que son calificados en la comunidad como “químicos”, porque consumen bebidas alcohólicas diariamente y desde tempranas horas del día.

 

El agricultor manifestó que lo único que desea es que le dejen la burra tranquila o por lo menos que si van a tener sexo con su animal que lo hagan en el mismo patio, porque siempre después de saciar su aberración, la dejan abandonada y que esto le provoca molestias porque para encontrarla tiene que afanar mucho.

“Esos tigüeres me tienen un lado alzado a la pobre borriquita”, se quejó Medina.


(Colaboración de: periodista Ricardo Santa, Santiago)