Dijeron que las olas del océano atlántico “nos golpearon con rudeza durante el paso del huracán Irene, por lo que perdimos parte de nuestras viviendas y ajuares, y ahora no tenemos recursos para reparar estas viviendas”.

 

Indicaron que la inclemencia de la naturaleza ocasionó daños considerables en sus modestas viviendas, muchas de la cuales fueron destruidas por las embravecidas olas del océano atlántico.

 

Observaron que las autoridades peledeísta solo acuden a “nuestra barriada en épocas de campañas electorales, pero cuando las necesitamos no aparecen, ya que solo les interesa conseguir votos, pero no auxiliarnos cuando más los necesitamos”.