PUERTO PLATA.- Al estar inmersos en el año del bicentenario del patricio Juan Pablo Duarte en un colegio de esta ciudad, los maestros sugirieron a sus alumnos escribir una carta al creador de la dominicanidad.
Entre tantas misivas redactadas por los estudiantes, una de ellas nos llamó poderosamente la atención por su contenido sustancioso que deja al desnudo la cruda realidad que vive la República Dominicana en la actualidad y que hemos querido compartir con los lectores de puertoplatadigital.com a continuación.
15 de febrero del año 2013
Querido Duarte:
Antes de dedicarte estas líneas, quiero darte un efusivo saludo, sin importar donde te encuentres.
La razón que me mueve a escribirte es la gran admiración que siento por ti. Entiendo que hoy, más que nunca, nuestro país necesita guiarse por tus valores, valores que predicaste con el ejemplo y no con simples poses. Y que hoy en día la mayoría de nuestros gobernantes y políticos han cambiado en todas sus partes lo que tú hiciste.
Es vergonzoso como la ley de todos se ignora o no se le presta atención a los valores patrios inspirados y creados por ti. Vemos como nuestras riquezas naturales son entregadas y cedidas a manos extranjeras por políticos perversos y vendedores de su patria.
Aun cuando tú y tu familia lo tenían todo, te arriesgaste por tu sueño de que nuestro país fuese una nación libre e independiente de toda potencia extranjera. No te detuviste ni te entristeciste por la traición de tus ``compatriotas´´ seguiste firme y siempre mirando hacia el frente, velando por tu nación, por tu sueño e inspirado en lo que sentiría ser un país libre.
Hoy, por desdicha, ya no caminas entre nosotros, pero los ideales y pensamientos que sembraste en cada corazón dominicano perduran, todavía hoy estas cosechando frutos, porque te digo de corazón los hombres mueren, pero las ideas y hechos que hagan serán recordados y admirados por siempre.
No tengo palabras para agradecerte lo que hiciste por mi nación, fuiste una persona ejemplar dentro y fuera de la guerra para todas las personas dominicanas.
Diste todo lo que tenías por tu patria, no te importó día, hora, ni fecha, siempre estabas ahí para ella. Para ti lo primero fue Dios, eso es algo que me llena de honor. Me siento feliz que gracia a ti la República Dominicana lleva en su bandera nacional primeramente a Dios, luego Patria y Libertad.
Quiero también felicitarte por todo lo que hiciste y quiero decirte que tú esfuerzo sirvió de mucho nunca será olvidado, por eso hoy no me da vergüenza decir que soy dominicano. De llevar mi bandera donde quiera que vaya y ser conocido por ser miembro de una nación, que por el pensamiento de un hombre involucró a miles y gracias a esas personas hoy somos un país libre.
Yo quisiera sentir lo que tú sentiste cuando te diste cuenta que todos esos años de protesta, preparación, ataques sorpresa, invasiones, incluso hasta exilios, valieron la pena; quiero sentir esa alegría, ese orgullo y esa satisfacción de poder decir: ¡Sí, pudimos vencer!
También sé que a tú alrededor hubo personas que te desanimaban, te decían: no puedes hacer algo tan grande como es proclamar la independencia de un país, pero tú no les hiciste caso, tenías una misión en tu mente que era la libertad, nunca te llevaste de consejos malos y siempre trabajaste “por y para la patria”. Siempre ocuparás un lugar especial en el corazón de todos los dominicanos.
Gracias por dedicarse y detenerse estos minutos a leer las hermosas palabras que de mí salen respetuosamente.
Johan Ernesto Suarez.-
Este joven de apenas 14 años de edad, cursa el primer año del bachillerato en el colegio cristiano Oasis, y es hijo de la doctora Neulis González y del abogado y locutor Juan Ernesto Suarez.
Debido al contenido patriótico que se plasma en el cuerpo de dicha carta remitida al padre de la Patria, hemos querido publicar la misma esperando que haya sido de su agrado.