PUERTO PLATA.- Las constantes denuncias realizadas por ciudadanos sobre la carencia de medicamentos en el hospital Ricardo Limardo de esta ciudad, fueron confirmadas por el director de ese centro de salud del Estado.
En declaraciones ofrecidas al respecto, el doctor Benjamín Reyes, admitió que en ese centro asistencial estatal hay varias precariedades como es la frecuente escasez de medicamentos, pero que más del 70 por ciento de las medicinas básicas las suples el hospital, aunque aclaró que no se puede negar que en un momento determinado pacientes han requerido medicamentos que no se encuentran en el hospital, razón por la cual se le han pedido a los familiares.
Reyes recordó que los meses de diciembres, enero y febrero son críticos en cualquier hospital del país ya que último subsidio que entrega el Ministerio de Salud se hace en noviembre y durante todo el año los centros asistenciales solo reciben 10 cuotas.
El director del hospital público de Puerto Plata se mostró esperanzado en que la situación imperante en los centros hospitalarios del país cambiará de manera positiva en este 2014, ya que según dijo se creía que la cuota de recuperación la cual fue eliminada por órdenes del presidente Medina, representaría un problema, en realidad no ha sido así y para el hospital local esa medida ha sido muy diferente.
De igual manera, dijo que si el Seguro Nacional de Salud (SENASA) le pagara a los hospitales públicos lo que producen, técnicamente minimizarían el problema de escasez de medicamentos, materiales gastables e insumos, por lo que destacó el trabajo que se ha realizado en el hospital de Puerto Plata para continuar mejorando los servicios que ofrecen a los ciudadanos de toda la costa Norte.
La otra cara de la moneda
Sin embargo la gran cantidad de pacientes que acuden diariamente al hospital Ricardo Limardo en busca de atenciones médicas, se quejaron que las autoridades del presente gobierno solo hablan mucho y resuelven poco en materia de salud.
Una señora de nombre Juana Martínez, dijo que supuestamente tuvo que salir a una farmacia a comprar hilo para sutura y una jeringa ya que en el hospital público local no había nada para que los médicos pudieran atenderle a su niño de 9 años que se cayó y se hirió en la cabeza.