WASHINGTON. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que atenderá el tema de Cuba después de resolver la crisis con Irán y afirmó que su objetivo es que la isla sea un país bien administrado y capaz de alimentar a su pueblo.
Trump ofreció estas declaraciones el jueves 4 de junio desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, donde reiteró su postura crítica hacia el régimen comunista cubano, al que responsabilizó de las difíciles condiciones sociales y económicas que enfrenta la isla.
El mandatario estadounidense afirmó que se ocupará de Cuba una vez cierre el frente con Irán y negó que las sanciones impuestas por Washington tengan como propósito acelerar el colapso del país caribeño, al que calificó como “una nación fallida”. Asimismo, sostuvo que el régimen cubano atraviesa una etapa de debilidad debido a la disminución del respaldo proveniente de Venezuela.
Trump también se refirió a la comunidad cubanoamericana y prometió respaldarla, facilitar los viajes a la isla y abrir las puertas a futuras inversiones en Cuba. En ese sentido, aseguró que el pueblo cubano demanda cambios urgentes, por lo que Washington ha dispuesto aumentar la presión sobre La Habana mediante nuevas medidas.