Keiko Fujimori asume la presidencia de Perú y ordena el despliegue de las Fuerzas Armadas contra el crimen organizado
La nueva mandataria inició su gestión con un llamado a fortalecer la seguridad y anunció el despliegue militar para apoyar la lucha contra el crimen organizado en todo el territorio peruano.
LIMA.– En una vistosa ceremonia, Keiko Fujimori asumió oficialmente la Presidencia de Perú para el período 2026-2031, con el reto de enfrentar importantes desafíos en materia de seguridad, economía y gobernabilidad.
Durante el acto de investidura, juró cumplir y hacer cumplir la Constitución Política y las leyes del Perú, trabajar por un país más seguro, próspero y unido, preservar la libertad y la democracia, velar por la integridad física y moral de los peruanos y combatir el crimen y la desigualdad.
Keiko Sofía Fujimori Higuchi se convirtió en la primera mujer elegida por voto popular para la Presidencia del Perú. Su llegada al poder se produce en un contexto marcado por la inestabilidad política que ha vivido esa nación, la cual ha tenido nueve presidentes en los últimos diez años.
Fujimori se postuló en cuatro ocasiones a la Presidencia de Perú. Tras ser derrotada en las elecciones de 2011, 2016 y 2021, obtuvo la victoria en los comicios de 2026, convirtiéndose en la presidenta electa del país.
En su primer día de gobierno, Fujimori ordenó el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo a las labores de seguridad para combatir el crimen organizado en todo el territorio peruano. La medida busca fortalecer las acciones contra organizaciones criminales, entre ellas el Tren de Aragua y otras redes vinculadas al narcotráfico.
Durante la Gran Parada y Desfile Cívico-Militar 2026, la mandataria se emocionó hasta las lágrimas al paso de la compañía de operaciones especiales “Chavín de Huántar”, reconocida por su participación en el operativo de rescate de rehenes realizado el 22 de abril de 1997 durante el gobierno del entonces presidente Alberto Fujimori.
Los integrantes de esa unidad de fuerzas especiales, conformada por efectivos del Ejército y de la Marina de Guerra del Perú, son reconocidos por su participación en el rescate de 72 rehenes que permanecieron cautivos durante 126 días en la residencia del embajador de Japón en Lima, tras la toma realizada por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).
La mandataria, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), inicia su gestión con el desafío de impulsar reformas y enfrentar los problemas de seguridad, economía y gobernabilidad en un país que ha experimentado varios años de inestabilidad política.