LA HABANA.- El Gobierno cubano calificó como “crímenes internacionales” y “genocidas” las últimas dos órdenes ejecutivas coercitivas dispuestas por Washington en contra de la isla caribeña, que atraviesa una situación económica y social muy difícil.
Según el canciller cubano, Bruno Rodríguez, la última orden ejecutiva impuesta por el Gobierno de Estados Unidos agrede la soberanía de otros Estados, al estar dirigida contra quienes operen en sectores vitales para el ingreso de divisas en Cuba.
“Con la orden ejecutiva del 1 de mayo, el Gobierno de EE.UU. arremete contra la soberanía de todos los demás Estados, al intentar controlar sus activos, empresas, bancos y cualquier otra institución que le apetezca al Gobierno estadounidense”, escribió en sus redes sociales el jefe de la diplomacia cubana.
Se recuerda que el pasado viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, redobló las sanciones contra la isla, medidas que apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
Según la agencia EFE, la nueva orden ejecutiva emitida por el presidente Trump advierte que se bloquearán totalmente los activos en Estados Unidos a cualquier persona o empresa que opere en esos sectores o haga negocios con el Gobierno cubano.
La Casa Blanca advirtió, además, que si un banco de otro país facilita una “transacción significativa” para alguien sancionado en Cuba, se enfrentará al cierre de sus cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares.
La decisión del Gobierno de Trump no solo se limita a castigar a miembros del Gobierno cubano, sino también a ejecutivos, líderes, funcionarios o individuos de cualquier nivel, y suspende la entrada a Estados Unidos de cualquier persona relacionada con estos criterios.
Cabe destacar que, desde enero pasado, Estados Unidos ha presionado al Gobierno cubano para que introduzca reformas económicas y políticas y, como parte de esa escalada, ha impuesto un bloqueo petrolero que ha agudizado notablemente la crisis estructural que ya sufría el país caribeño.