SANTIAGO.– La calidad y la pertinencia de los aprendizajes deben convertirse en una prioridad nacional para fortalecer el sistema educativo dominicano y garantizar la formación del talento que demanda el desarrollo económico y social del país. Así lo plantearon representantes de INICIA durante el Almuerzo Regional de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), celebrado este miércoles en Santiago bajo el tema «La educación como obsesión nacional».
El encuentro contó con la participación de Amelia Vicini, socia de INICIA; Ryan Larrauri y Antonio Caparrós, socios directores de INICIA Educación Managers, quienes compartieron su visión sobre la necesidad de impulsar una transformación sostenible del sistema educativo mediante inversiones a largo plazo, el fortalecimiento de las instituciones educativas y una mayor articulación entre la formación académica y las necesidades del sector productivo.
Durante su intervención, Amelia Vicini recordó que, en 2011, la educación se convirtió en una causa nacional que impulsó la asignación del 4 % del producto interno bruto (PIB) a la educación preuniversitaria. Asimismo, advirtió que el reto actual es diferente.
«Hoy la obsesión tiene que ser la calidad y la pertinencia de los aprendizajes, hasta ver los resultados», afirmó.
Vicini explicó que la estrategia de INICIA en el sector educativo parte de una visión de inversión a largo plazo, sustentada en la convicción de que el crecimiento empresarial y el desarrollo del país están estrechamente vinculados con la capacidad de formar, atraer y retener talento.
«INICIA Educación nace con un mandato muy claro: generar una estrategia de inversión sostenible en el tiempo que contribuya de manera directa y significativa a la mejora del sistema educativo», expresó.
La empresaria destacó que este enfoque contempla un horizonte mínimo de inversión de 20 años, equivalente a una generación, y busca contribuir al fortalecimiento de los sectores educativos público y privado.
Asimismo, señaló que la educación debe asumirse como una inversión estratégica para el país, al reconocer que la productividad de las empresas y su capacidad de crecimiento dependen, en gran medida, de la preparación y las competencias de su capital humano.
Por su parte, Ryan Larrauri, socio director de INICIA Educación Managers, abordó las brechas existentes entre las competencias adquiridas durante la formación académica y las habilidades requeridas por el mercado laboral. También destacó las implicaciones de estas deficiencias para la productividad y los costos operativos de las empresas.
«Muchas empresas tienen que invertir importantes recursos, capacitando en el lugar de trabajo sobre lo que no se aprendió en el lugar de estudios», expresó Larrauri, al referirse a la necesidad de fortalecer la pertinencia de los aprendizajes y mejorar la articulación entre el sistema educativo y el sector productivo.
Durante su exposición, señaló que estas brechas se manifiestan en deficiencias de competencias y dificultades para incorporar talento cualificado.
En ese contexto, presentó la estrategia de inversión de INICIA Educación, orientada a fortalecer la oferta educativa privada. Esta incluye el Fondo de Inversión Cerrado de Desarrollo Educativo I (FICDERD I), creado junto con AFI Universal como instrumento para canalizar inversiones hacia instituciones educativas y atender necesidades identificadas en los distintos niveles de formación.
Por su parte, Antonio Caparrós, socio director de INICIA Educación Managers, enfatizó que los cambios estructurales que requiere el sistema educativo dominicano demandan continuidad en las estrategias, capacidad de ejecución y compromisos sostenidos que trasciendan los ciclos institucionales.
«La educación no se transforma en un período de gobierno ni con un ciclo de donaciones», afirmó Caparrós, al destacar la importancia de desarrollar modelos de inversión y gestión capaces de generar mejoras sostenibles en el tiempo.
Caparrós explicó que INICIA Educación articula su estrategia mediante dos vías complementarias: el apoyo técnico al sistema educativo público y la inversión en instituciones privadas sostenibles. Estas acciones abarcan la educación inicial y escolar, la formación técnica y vocacional y la educación superior.
De su lado, el vicepresidente ejecutivo de AMCHAMDR, William Malamud, aseguró que el país necesita una educación conectada con el empleo y el emprendimiento, que prepare a los jóvenes para un mundo transformado por la tecnología y la inteligencia artificial, y que promueva el pensamiento crítico, la capacidad de aprender, los valores y la ciudadanía.
«Si conseguimos eso, la educación será mucho más que un sector del presupuesto público: será infraestructura para la competitividad, motor de movilidad social y fundamento de nuestra estabilidad como sociedad», expresó Malamud.
Círculo Élite y patrocinadores
AMCHAMDR agradeció el respaldo de las empresas que integran su Círculo Élite: Citi, Grupo Rica, Squire Patton Boggs, INICIA, AES Dominicana, Grupo Humano, HIT Puerto Río Haina, Grupo SID, Grupo Puntacana, Altice, Grupo Estrella, Grupo Viamar, DP World, Claro, Banco Santa Cruz y Cervecería Nacional Dominicana.
Asimismo, reconoció el apoyo de sus patrocinadores: Popular, Banreservas, BHD, Scotiabank, Parval, Barrick, SENDIU, Barna, CZFS y Onemax.