PUERTO PLATA.- Momentos de tensión se vivieron anoche en la comunidad Sabaneta de Cangrejos ubicada en la carretera Sosúa-Montellano, luego de originarse un incendio producto de la explosión de un dispensador en la envasadora de gas propano propiedad de la empresa Tropigas, lo que generó un tremendo “corre-corre”, pero no se registraron personas heridas.

El incendio se produjo a las 9:05 minutos de la noche del lunes, luego que un dispensador de la citada planta envasadora explotara de manera inesperada generando una llamarada que consumió el techo de la estación de combustible gaseoso y los daños no fueron mayores debido a que el sistema de emergencia contra fuego se activo y cerró la válvulas de seguridad, evitando así que las llamas se extendieran hacia la parte trasera donde se encuentra el tanque principal, lo cual hubiese causado una explosión de impredecibles consecuencias.

Tan pronto se informó de la explosión en la envasadora de Gas Licuado de Petróleo (GLP) ubicada en la comunidad Sabaneta de Cangrejos, a pocos metros de una estación gasolinera, al lugar se presentaron varias unidades de los cuerpos de bomberos de Sosua. Montellano y Puerto Plata, además de brigadistas y personal calificado de los organismos de rescate y auxilio como son Rescate Ámbar, Defensa Civil y la unidad de rescate SAR de la Base Aérea de Puerto Plata, quienes sofocaron las llamas. 


El mencionado incidente mantuvo sumergidos en un gran nerviosismo a los residentes en la comunidad Sabaneta de Cangrejos, además paralizó por más de 20 minutos el tránsito vehicular en el tramo Montellano-Sosúa, asimismo se supo que esa misma planta envasadora de gas propano explotó en la década de los 90s causando la muerte a dos personas y donde su entonces propietario José Castillo Capellán resultó severamente lesionado al tratar de ayudar a varios empleados.

En relación a este nuevo caso de explosión en una planta envasadora de Gas Licuado de Petróleo (GLP), todavía las autoridades del Ministerio de Industria y Comercio, Medio Ambiente, ni los organismos de seguridad del Estado, han dicho nada ya que al parecer en nuestro país con dinero todo se resuelve a pesar de peligro latente que siempre asecha a los ciudadanos que residen en las proximidades de esas estaciones de expendio de carburante gaseoso que tiene mayor volatilidad para incendiarse que los demás combustibles.