PUERTO PLATA.- Elpresidente de la Cámara de Comercio y Producción de Puerto Plata; SixtoPeralta, solicitó directamente al presidente de la República; Danilo Medina, suintervención para que las metas de desarrollo de esta provincia sean trazadasen coordinación con la sociedad civil ya que manifestó que en Puerto Plata“estamos empoderados y dispuestos a conquistar el terreno perdido”.
Peralta emitió susponderaciones durante una intervención en el acto de apertura de la terceraFeria Agropecuaria, Turística y Comercial de la Región Norte, donde llamó alpresidente Medina a hacerse acompañar en su gestión por sus mejorescolaboradores en la zona, y dijo que, “nunca ha sido posible, y mucho menos enestos tiempos, generar desarrollo social y económico con actitudes ycomportamientos excluyentes y egoístas.
“Estamos empoderadosy dispuestos a conquistar el terreno perdido, así como el nunca obtenido entodas las áreas de la producción, del comercio, del servicio, de las artes,entre otras. No nos hemos sentado a esperar a ver qué pasa, sino que estamosempeñados en hacer que las cosas pasen”, señaló el licenciado Sixto Peralta.
Asimismo, agradecióademás al primer mandatario de nación,la atención que Puerto Plata ha recibido por parte del Estado Dominicano, trasla entrega de un documento con un pliego de necesidades, dos años y mediosatrás, en que el empresariado de la provincia planteó las urgentes necesidadesque ameritaban la rápida intervención del gobierno.
Recordó que en esemomento, “el empresariado de esta provincia le comunicó al presidente DaniloMedina que Puerto Plata no es pobre, si no que ha sido pobremente administrada,por lo que la petición fundamental que le hacíamos era que pusiera atención ala calidad de la gestión por lo que hoy junto al esfuerzo y entrega de unpuñado de hombres y mujeres que creyeron en esperanza contra esperanza, hanhecho resurgir a Puerto Plata, curada de la modorra que le postró por más deuna década”.
Peralta aseguró quePuerto Plata y toda la Región tienen tanto que aportar, tanto que entregar, quefue un desperdicio imperdonable de quienes nos dirigieron y administraron,dejarnos andar con los brazos caídos; pero hoy, señores, hemos llegado a unestado y condición, en que nuestras manos están puestas en el arado, con brazosfirmes y seguros, abriendo surcos y sólo las retiramos del arado para colocarlas semillas en las zanjas abiertas o para recoger los frutos que ya comienzana verse en algunos de los árboles plantados.