Con el juego igualado a dos carreras en la novena entrada, Eugenio Suárez conectó un doble que llevó al plato a Javier Sanoja, y los venezolanos resistieron una embestida tardía de Estados Unidos para coronarse campeones del mundo por primera vez en su historia.

 

Daniel Palencia retiró en orden a Kyle Schwarber, Gunnar Henderson y Roman Anthony, ponchando a dos, incluido Anthony para el último out, y de esa manera selló la victoria de Venezuela tres carreras por dos ante Estados Unidos.

 

Los norteamericanos habían empatado dramáticamente el partido en la octava entrada, con dos outs, gracias a un cuadrangular de Bryce Harper con Bobby Witt Jr. en circulación.

 

Antes de eso, Eduardo Rodríguez limitó a la ofensiva estadounidense a un solo hit en cuatro entradas y un tercio, siendo clave en el dominio venezolano.

 

Hasta ese octavo episodio, un elevado de sacrificio de Maikel García en la tercera entrada y un cuadrangular solitario de Wilyer Abreu en la quinta habían sido suficientes para que el pitcheo venezolano mantuviera el control del encuentro.

 

Esas dos carreras fueron el único daño permitido por el novato de los Mets de Nueva York, Nolan McLean, quien en cuatro entradas y dos tercios permitió cuatro imparables y ponchó a igual número de bateadores.

 

Tras su salida, el bullpen estadounidense logró contener momentáneamente a la ofensiva venezolana; sin embargo, su ofensiva nunca terminó de despertar.

 

En el noveno inning, Garrett Whitlock otorgó una base por bolas a Luis Arráez, quien fue sustituido por Sanoja, y posteriormente permitió el doble decisivo de Suárez, cargando con la derrota.

 

Al igual que durante todo el torneo, una de las fortalezas de Venezuela fue su bullpen, encabezado por Andrés Machado, Daniel Palencia, Ángel Zerpa y Eduard Bazardo, entre otros. Machado se acreditó la victoria.

 

Por su parte, Estados Unidos mostró solidez en el pitcheo, pero su ofensiva desapareció en los momentos clave, anotando apenas dos carreras en sus últimas oportunidades.

 

Con este triunfo, Venezuela conquista por primera vez el Clásico Mundial de Béisbol, marcando un hito histórico para el país y consolidando su crecimiento en el escenario internacional.