Escaño Penña, (Guancho), quien desde su adolescencia practicó las disciplina del béisbol y levantamiento de pesas, tuvo la valentía  de encarar a los miembros de las Fuerzas Armadas que defendían la inestabilidad impuesta por el gobierno de facto o triunvirato que fue dirigido por el doctor Donald Reid Cabral, luego del golpe de Estado al gobierno democrático de Bosch.

 

Este puertoplateño se afilió al Movimiento Revolucionario 14 de Junio, liderado por el doctor Manuel Aurelio (Manolo) Tavárez Justo, para formar parte del grupo de resistencia “General Gregorio Luperón”, que operó en noviembre de 1963 en las montañas El Limón, del municipio de Altamira, comandado por el constitucionalista Juan Miguel Román.

 

Escaño Peña tomó esta decisión a espaldas de sus padres, Benchi Escaño y Damiana Peña, incluso cuando apenas tenia seis días en combate cayó abatido por las balas enemigas.

 

Un  proyectil hizo impacto en su nuca,  saliendo por la parte frontal derecha, para terminar con la vida bravura de un verdadero hombre que decidió morir por su patria.

 

Con la muerte de Guancho Escaño Peña se  puso fin a la existencia de un hombre con ideales claros, un constitucionalista que al igual que su compueblano Hipólito (Polo) Rodríguez, pensó que la Constitución de la  República debía respetarse a toda costa.

 

La triste noticia fue dada a los familiares de Escaño Peña, (Guancho) por José Clisante, cuando al llegar  al modesto hogar de los padres de este ubicado entonces en la calle antigua Colón, exclamó de forma triste: “Calló El Moreno, murió Guancho”.