Nadie puede dudar que Los Gigantes fueran seguidos diariamente en su lucha por conquistar el primer campeonato, que aunque no se pudo lograr, queda la gran satisfacción de tener una fanaticada de esta categoría.

 

El senador Amílcar Romero, en cada partido en la ruta, dispuso de una o varias guaguas para transportar gratis a los fanáticos al Estadio Quisqueya, en Santo Domingo, para que respaldarán a los Gigantes del Cibao.

 

También otras personalidades y empresas hicieron lo mismo en la parte final frente a los Leones del Escogido, los cuales se proclamaron campeones de la pelota profesional de invierno de la República Dominicana.

 

Analistas del béisbol han opinado que es importante que el conjunto Gigantes del Cibao haga un buen trabajo durante la temporada muerta, para mantener ese deseo del público de asistir al Estadio “Julián Javier”, visitando los colegios y se mantenga informada a la comunidad de la actuación de los jugadores en sus ligas, y estar presentes en las diferentes actividades importantes del pueblo de San Francisco de Macorís.

 

Los fanáticos francomacorisanos apoyaron masivamente al  equipo Gigantes del Cibao, porque como dijo un ejecutivo de ese conjunto, porque éstos fueron verdaderamente Gigantes.