Tras una larga pausa de 18 años sin ganar un campeonato, porque en ese período los torneos de la pelota rentada criolla se los dividieron Las Águilas Cibaeñas y los Tigres del Licey, los seguidores escarlatas recorrieron las principales avenidas y calles de esta ciudad, para con orgullo: “gritar a todo pulmón, somos campeones, ahora nos vamos a representar nuestro país en la Serie del Caribe en Venezuela”.

 

Los parciales rojos se congregaron a partir de las 3:00 de la tarde en la cercanía del Cuerpo de Bomberos Municipales ubicado en la avenida de circunvalación Norte (malecón), partiendo una dos horas y media después con su recorrido, el cual abarcó la avenida Colón, el Ensanche Dubocq, la avenida de penetración al puerto (pasando por la parte frontal de la Urbanización General Gregorio Luperòn); para empalmar con la avenida Manuel Aurelio (Manolo) Tavárez Justo, penetrando por el sector La Javilla, recorriendo además, las calles Camino Real, Separación, Beller, avenida 27 de febrero, las calles Juan Lafitte, avenida Luis Ginebra, la calle Hermanos Sarita, del Ensanche Luperòn, pasando por la antigua gallera, hasta penetrar a la calle 16 de agosto, pasando entonces por la calle Sánchez hasta llegar nuevamente al punto de partida.

 

En el desfiles de los escogiditas se observó el rostro de seguidores de la escuadra del León rojo, los cuales tenían años que saboreaban el éxtasis de la victoria.

 

La escuadra escarlata  derrotó en la serie final pactada a un 9-5 a la representación de los Gigantes del Cibao (San Francisco de Macorís), logrando de esta manera su treceavo campeonato nacional del Béisbol Profesional de Invierno de la República en los últimos 18 años.

 

Entre los escogiditas que partieron en caravana para celebrar el triunfo de su equipos se observó a: José Carlos González, el periodista Miguel Morris, Julio (Charlie) Liriano, Edgar Castellanos, Kuky Mesón, Rigoberto (Rigo) Núñez, los hermanos Joel, Moisés Perdomo y el autor de esta crónica informativa, entre otros.