De aportar aunque sea una mínima parte de los presupuestos que manejan para ayudar a jóvenes y niños que realizar sus actividades que tanta falta hacen dentro del ámbito de nuestra sociedad.
Es injusto que en este país los funcionarios puestos por nosotros prefieran subirse los sueldos, olvidándose que estos están donde están por el pueblo. Pero ese es nuestro país.
Para muestra, basta un botón: El campo de futbol de Puerto Plata esta abandonado por parte de las autoridades del Ministerio de Deportes, Educación Física y Recreación (MIDEFIR).
Realmente da vergüenza que las nuevas oficinas que remodelarán recientemente en el Palacio de los Deportes “Fabio Rafael González”, costarán una suma superior millonaria, sin embargo, reparar el campo de futbol apenas llega al RD$1.0 millón.
Jóvenes de diferentes edades practican en este campo a pesar de las precariedades del mismo, incluso una parte de las gradas no posee techo y la otra es como sino existiera.
Las torres de las luces parecen el desierto de Sahara que no han visto agua en años y con eso nos referimos a las instalaciones, mayas de las porterías, las cuales parece podrán aguantar unos meses más debido a las malas condiciones que presenta.
La casa club esta que da pena, los baños no sirven y para colmo los niños tienen que hacer sus necesidades en condiciones fuera de lo normal y para colmo los funcionarios de la MIDEFIR se hacen de la vista gorda de todo esto.
La grama necesita mantenimiento, mientras los postes de la energía eléctrica están oxidados.
Lo bueno de todo esto es que existen niños jugando y divirtiéndose tratando de llegar a ser parte de una selección que no avanza ni para coger impulso. Pero da gusto ver el aire de competitividad dentro de esos jóvenes.
Miles de millones se pierden en dietas, fundaciones sin sentido, viajes, reuniones que siempre llegan a un acuerdo y es el de saciar sus bolsillos y no se recuerdan del pueblo que los puso en el gobierno.
Los gobiernos son iguales, todos prometen, pero no cumplen.
Mucho dinero se bota en este pueblo, porque no botan un poco en las instalaciones deportivas y de esta manera ganarían más votos. No lo creen. Por eso es que aquí no se avanza, mi querido Puerto Plata.
Colaboración de: Manuel Frías