PUERTO PLATA, REPÚBLICA DOMINICANA. Hay artistas que pintan paisajes y hay artistas que esculpen la esencia de un pueblo, Jacinto Manuel Beard Gómez pertenece, sin duda, a la segunda categoría. Considerado un ícono de la "Novia del Atlántico", Beard no solo ha llevado los colores del Caribe a las galerías de Viena o Nueva York, sino que ha logrado lo que pocos: dotar a su ciudad de un símbolo viviente que sintetiza siglos de historia.
Un artista humanista, con sensibilidad social y espiritual, Jacinto Beard nació en junio de 1965 en la tranquila ciudad costera de Puerto Plata, República Dominicana.
Una profunda conexión mística con los elementos costeros y la esencia de los indígenas taínos se refleja en gran parte de su obra. A través de este vínculo, experimentamos en las pinturas de Jacinto el alma de las olas y la suave brisa tropical que peina las palmeras.
Una Formación entre Maestros y Tradición
Jacinto se graduó inicialmente en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) con una licenciatura en Arte Publicitario.
La solidez de la obra de Beard no es casualidad, su trazo se perfeccionó en los pasillos de la Escuela Nacional de Bellas Artes y en la prestigiosa Altos de Chavón. Bajo la tutela de colosos como Carlos Montesino, Cuquito Peña y Miguel Valenzuela, Jacinto absorbió una técnica que más tarde pondría al servicio de la nación.
Su relevancia en el ecosistema artístico dominicano quedó sellada al ser seleccionado por la Secretaría de Estado de Educación como instructor de arte mural. En esa labor, compartió hombro con hombro con las figuras más sagradas de nuestras artes visuales: Ramón Oviedo, Soucy Pellerano, Amable Sterling y Amaya Salazar. Juntos, rediseñaron la sensibilidad artística del sistema educativo dominicano.
El Taimáscaro: El Latido de una Raza
Si existe un hito que define la carrera de Beard, es la creación en 1991 del movimiento TAIMASCAROS junto a un equipo de jóvenes artistas puertoplateños preocupados por el futuro de su pueblo en ese momento. Más que un personaje de carnaval, el Taimáscaro es una declaración antropológica que representa la fusión de las tres culturas que forjaron la identidad antillana (Taína, Africana y Española) y que se convirtió en el eje central del Carnaval de Puerto Plata.
Su creación le valió el Gran Premio Nacional de Carnaval y el prestigioso Premio de la Identidad Nacional "Felipe Abreu".
"El Taimáscaro no es solo una máscara; es el espejo donde Puerto Plata se mira para reconocer su pasado y proyectar su futuro."
De Puerto Plata para el Mundo: El Embajador Itinerante
La visión de Beard, bautizada bajo el concepto “Raíces y Modernidad”, no se quedó estática, su arte cruzó el Atlántico para instalarse en el corazón de Europa:
• Viena y Alemania: De la mano de la firma Grant Movel Austria, estableció su taller en Viena, llevando la luz dominicana a tierras germánicas.
• Performance: Con su gira “Roule Show Jacinto Manuel, la Expresión del Caribe”, Beard recorrió Austria con exposiciones itinerantes que fusionaban pintura y performance, rompiendo la barrera entre el espectador y la obra.
• Nueva York: Sus esculturas e instalaciones también dejaron huella en el River Bank State Park, demostrando la versatilidad de un artista que domina tanto el lienzo como el espacio tridimensional.
El Legado en las Paredes y las Aulas
Jacinto Beard entiende el arte como una herramienta de transformación social. Su labor como ilustrador de textos escolares y diseñador gráfico ha educado la mirada de generaciones.
Sin embargo, su mayor gesto de gratitud hacia su tierra se encuentra en las paredes de la Escuela Antera Mota. Allí, donde recibió sus primeras lecciones, Beard coordinó la realización de un impresionante mural de 200 metros. Lo extraordinario no es solo su dimensión, sino su ejecución: un proceso de enseñanza-aprendizaje donde decenas de estudiantes puertoplateños pusieron sus manos junto a las del maestro.
Actualmente, produce piezas de arte que reflejan la esencia nostálgica del trópico y los "Seres de Luz" que lo han acompañado a lo largo de su vida, bajo los títulos de “Cuerpos de Luz” y “Caribe Místico”.
Un Icono de la Identidad
Hoy, Jacinto Beard no es solo un nombre en un catálogo de arte; es una institución. A través de conferencias sobre identidad étnica y diversidad cultural, continúa formando a la juventud, recordándoles que el arte es el arma más poderosa para preservar la memoria.
Su legado es un recordatorio de que la modernidad no tiene por qué olvidar las raíces, y que un hombre con un pincel puede, efectivamente, rediseñar el alma de toda una región.