La decisión fue aprobada por el ministro de Educación, Melanio Paredes, atendiendo a las solicitudes hechas por  un gran número de padres, cuyos hijos no pudieron ser promovidos por haber reprobado una, dos o tres materias.

 

Mediante la resolución número 07-2010, Paredes autorizó a la Dirección de Pruebas Nacionales a organizar la aplicación de un examen extraordinario para estudiantes que por desinformación, enfermedad, reportadas mediante certificados médicos, no pudieron llegar al centro sede a tomar las pruebas y a los que por causa mayores no pudieron asistir a las Pruebas Completivas. 

 

El horario establecido para presentarse a las pruebas será de 10 de la mañana a 12 meridiano, para los estudiantes de octavo grado y para estudiantes del tercer ciclo de Educación  de Adultos de 3: 00 a 5:00 de la tarde.

 

La resolución consigna que las pruebas extraordinarias  se realizarán en las escuelas escogidas por cada regional y se estableció el calendario de la siguiente manera: el martes, Lengua Española y Matemáticas, y el miércoles Ciencias Sociales y Ciencias Naturales.

 

A los estudiantes que deban las dos asignaturas del día, se les dará una a continuación de la otra.

 

También establece que cada dirección regional es responsable de convocar a todos los estudiantes que estén en la condición establecida en la resolución en cuestión y tendrán la responsabilidad de escoger los centros sedes para impartir los exámenes.