PUERTO PLATA.- Este viernes 11 de enero se cumplió el 63 aniversario del fatídico accidente aéreo acaecido en 1948 en la comunidad Río Verde, del municipio de Yamasá, de la provincia Monte Plata, donde perecieron 42 integrantes del equipo de béisbol representante de Santiago.
Estos atletas de la Inmortalidad, regresaban desde Barahona luego de sostener varios intercambios en esa ciudad sureña de la República Dominicana.
Dicho acontecimiento funesto, se produjo cuando el avión Douglas DC-4, de la Compañía Dominicana de Aviación (CDA), piloteado por el capitán Ramón María Hernando y el copiloto José Del Carmen Ramírez Duval, se desplazaba en medio de una tormenta tropical que se produjo en esos momentos en el trayecto Barahona-Santiago.
En ese entonces se informó que la aeronave fue desviada de último minuto hacia Santo Domingo, porque las condiciones climatológicas en el Cibao no eran favorables para un buen y seguro aterrizaje.
Los jugadores que integraban el seleccionado de santiaguero fueron: Aquiles Martínez, Ventura (Loro) Escalante, Juan Ramón (Bombo) Ramos, Juan Bautista (El Chino) Álvarez, Fernando (Nano) Valerio, Leonte (Yeyo) Hernández, José Dolores (Pepillo) Aviar, Maximiliano (Puchulán) Rivera, Miguel (Tatis) Rodriguez, Pedro (El Grillo A) Báez, Francisco (Bebecito) Del Villar, Antonio (Toñito) Martínez, Alberto Tomás (Mimo) Estrella, Manuel (Sancho) Tatos, Rafael (Papito) Raposo, Víctor (Papito Lucas) Saint-Clair, Antonio Devora, José (Boquita) Jiménez.
También perecieron en este accidente aéreo, el doctor Belarmino López, el periodista Luis Luque, quien era el Editor Deportivo dl periódico La Información, de Santiago; el doctor Arnaldo Cabral, Manuel Tejada, Virgilio De Peña, Miguel Albaine, Enrique Diloné, Enrique Henríquez, Francisco Collado, Elpidio Victoria y Carlos Manuel Rodríguez.
El único sobreviviente de la tragedia fue el receptor (cátcher) Enrique (El Mariscal) Lantigua, quien se salvó la vida debido a que decidió regresar por tierra, ya que la noche antes participó en una fiesta donde se enamoró de una hermosa morena barahonera y por esta razón perdió el vuelo.
La noticia que dio cuenta sobre la caída del avión repleto de excelentes peloteros amateurs dominicanos, de inmediato se expandió como pólvora por todo el territorio nacional, informado a través de la emisora La Voz Dominicana que en el paraje de Río Verde, por las cercanías de La Cumbre, del municipio de Villa Altagracia, se convirtió en la morada final del grupo de héroes deportivos y sus acompañantes.
De ahí en adelante se ha institucionalizado la realización de misas y múltiples actividades en memoria de estos 42 ilustres atletas y profesionales que perecieron al precipitarse a tierra el avión en que viajaban desde Barahona a Santiago.
El equipo de Santiago fue derrotado por el combinado de Barahona que presento a su estelar lanzador Sergio (Paleta) Medrano, quien maniató los bates de los cibaeños y fue apoyado por jugadas espectaculares y por la gran labor ofensiva de Rafael (Cacata) Cabrera, Sergio (Chaparra) Pérez, entre otros, que sobreviven en el lejano Sur profundo y recuerdan con nostalgia ese fatídico día.
TRIUNFO A PESAR DEL DOLOR
A pesar del dolor y la irreparable pérdida de estos 42 atletas, la fortaleza del pueblo dominicano se puso de manifiesto una vez más en Nicaragua cuando en 1948 y 1950 la Selección de Béisbol Amateur de República Dominicana conquistó el Campeonato Mundial de esa disciplina, celebrado en el Estadio de Managua, construido para esa ocasión por órdenes del dictador Anastasio Somoza.