Canela Tavarez Abogados

Buen vieje

Ultima Actualización: viernes, 15 de noviembre de 2019. Por: Ramiro Francisco

En los vericuetos de mi memoria resuenan las órdenes del maestro José Briseño (Viejo Boy).

En los vericuetos de mi memoria resuenan las órdenes del maestro José Briseño (Viejo Boy), cuando en las prácticas del Atletismo de entonces, ordenaba: En sus marcas…listos…!Fuera!

Todos salíamos raudos, veloces. No todos alcanzaban la victoria. De llegar sí. Hasta se cruzaba la meta en 8vo y décimo lugar, dependiendo cantidad de corredores.

En el campo de nuestra política partidista y arrabalera, el disparo de arranque para la carrera hacia las elecciones municipales, ya se hizo.

Guaguas, trenes, camiones y rodillos, viajan hacia la meta de febrero. Durante ese trayecto-tiempo, pueden suceder muchas cosas.

Desgaste y pinche de gomas. Fallo electromecánico en la unidad que marcha. Descarrilamiento o choque. Pare por falta de combustible. Enfermedad o locura de quien maneja. Pérdida de rumbo. Se apean o desmontan los pasajeros y se pasan a otra unidad cercana. Poco entusiasmo al viajar y ausencia de pasajeros que deseen subir. Se adolece de personal técnico capacitado para solucionar averías y reponer piezas dañadas o desgastadas.

Si la expectativa es llegar y cruzar la meta de primero y con el mayor número de pasajeros, lo importante es tratarlos y convencerlos de que el viaje más allá de la meta y como es tan solo municipal, dejará desarrollo, equilibrio, saneamiento, ordenamiento vial, uso correcto de los recursos públicos, y un verdadero acercamiento para solución, en los municipios y Distritos.

Además, en esa carrera, aunque el tren, rodillo, guagua o camión sea de la mejor marca y gran tamaño, no minimice o desdeñe, al que corre a su lado, detrás o delante. Ni al que conduce o maneja, ni a los pasajeros.

Porque, ¡Quién sabe si se desmonta de donde viaja y se sube a tu unidad! ¡Puede ser, que tú mismo te desmontes y subas a ser parte de aquellos de quien hiciste burlas o críticas inventadas!

Aunque se afirma que en la práctica de la política nuestra es común ser “jablador”, fabulador y anunciante de situaciones para provocar rupturas de viejas amistades, expertos en trapisondas y en colocar obstáculos en vías y rieles, recordar, tener presente, que la carrera termina.

Luego juntos nos quedamos saboreando victorias y sollozando derrotas, aunque con marcas imborrables y heridas que no sanan nunca.

Buen viaje.