El dilema de la Policía.

Ultima Actualización: lunes, 16 de abril de 2018. Por: LUIS HENRIQUEZ CANELA

Un dilema se define como una situación difícil o comprometida en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger.

Un dilema se define como una situación difícil o comprometida en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger porque ambas son igualmente buenas o malas.

 

En el caso del cuerpo policial que custodiaba la marcha de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), criticado por no asumir una postura de respeto al escuchar las notas del Himno Nacional, se produce un notable dilema.

 

La posibilidad de resolverlo crece si tratamos de contestar las siguientes preguntas: ¿Estaban obligadas esas mujeres policías a guardar las formas en una situación de “probable confrontación” como en la que se encontraban? ¿Era su misión velar porque el orden público se mantuviera estable, en medio de una marcha de maestros, o se encontraban desfilando un 27 de febrero cualquiera? ¿Estaban en el patio del Palacio de la Policía? ¿O en una situación de tensa calma donde no se sabía qué podría suceder?

 

Se entiende que la actitud (en el interior) no es la misma, si el Himno lo entona el propio cuerpo policial, una entidad pública o privada a la que hayan sido invitadas las policías, que aquella asumida por un Himno proveniente de un sindicato en el inicio de una protesta.

 

El dilema podría crecer si nos preguntamos sobre el nivel educacional de cada una de las policías del video. Esto así, porque bien podrían preguntarse ellas; ¿Es el mismo Himno? ¿Estas notas que estamos escuchando tienen la misma significación que las que escuchamos cuando estamos en formación a diario por las mañanas? ¿Tengo que adoptar una postura de recogimiento y respeto cuando la fuente proviene de una entidad a la que estamos cuasi custodiando?

No es tan fácil distinguir una cosa de otra.

 

El cántico a la Patria llega desde las fronteras del lado opuesto, el que va a ser escoltado, se escucha con fuerza y quienes deben controlar la situación ¿también tienen que recogerse ante los acordes que emanan de las huestes “enemigas”?

Habría que ver también quién o quiénes dirigían al grupo de policías, su nivel académico, su rango, el nivel de autoridad que genera, etc.

 

La pregunta más importante de este escrito podría ser; ¿puede alguien que gana dos cheles, que no tiene sus necesidades básicas resueltas, que optó por “engancharse” porque no había más nada, puede alguien así, valorar en su justa dimensión un Himno que le sirve de soporte a la dominicanidad pero al mismo tiempo se usa como instrumento de dominación?

 

Cualquier medida disciplinaria que vaya a adoptarse con esas policías debe, primero, resolver esas cuestiones.