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Variedad de Abogados

Ultima Actualización: jueves, 13 de febrero de 2020. Por: Jesús María Suero Álvarez

En la actualidad dicha ley fue derogada y sustituida por la Ley No. 3-19, la cual instituye el Colegio de Abogados y regula el ejercicio de la abogacía, en ambas leyes se omitió el día de los abogados.

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Ha sido declarado en el país el 3 de febrero de cada año, como el Día Nacional del Profesional de Derecho, por mandato del decreto No. 60-86 de fecha 24 de enero del año 1986, fecha que ha sido elegida, tomado en cuenta la promulgación de la Ley No. 91-83 que crea el Colegio de Abogados de la República Dominicana.

En la actualidad dicha ley fue derogada y sustituida por la Ley No. 3-19, la cual instituye el Colegio de Abogados y regula el ejercicio de la abogacía, en ambas leyes se omitió el día de los abogados, por lo tanto el citado decreto se mantiene vigente. .

Considero la fecha propicia para exhortar a los abogados del país, a que se mantengan los niveles de la ética en el ejercicio de la profesión, a que litiguen con lealtad, sin actitudes dilatorias y sin abusar de las facultades que las leyes reconocen al profesional del derecho, siempre respetando la solemnidad del tribunal y la buena administración de la justicia, procurando que en los litigios y argumentaciones jurídicas que se realizan en los tribunales, impere la buena fe, el respeto y la consideración.

El abogado ocupa un lugar muy importante en la sociedad, tiene una gran responsabilidad, por lo tanto debe tener una conducta ejemplar, debe manejarse con prudencia, debe ser cortés, no sólo con los jueces, sino también con sus colegas y con los particulares, debido a que el abogado maneja intereses tan delicados como el honor, la fortuna y asuntos que influyen en la propia vida del cliente, es por eso que la vida personal del abogado, debe ser ejemplo de virtud, honestidad y decoro, la mejor garantía para un cliente en un proceso es la buena conducta de su abogado.

En esta fecha, también considero muy oportuno conocer un poco sobre este profesional, la palabra abogado, data del siglo XII, proviene del adjetivo latino ``advocatus``, que significa llamado a hablar por otro. Los romanos llamaban así, a quienes hacían estudios particulares de las leyes para que los defendieran.

El diccionario de la Academia Francesa, define al abogado de la forma siguiente: Es el que se dedica a la profesión de defender causa en justicia, es quien hace principalmente la defensa y da consejos por escrito sobre casos litigiosos.

Para la Academia Dominicana de la Lengua, el significado de la palabra abogado es la de “Perito en el derecho positivo que se dedica a defender en juicio, por escrito o de palabras, los derechos e intereses de los litigantes y también a dar dictamen sobre las cuestiones o puntos legales que se le consultan.

Por otra parte, Henry Capitant, en su vocabulario jurídico, lo define como licenciado en derecho de uno u otro sexo, al que ha prestado juramento ante una corte y ha sido regularmente inscrito en la matricula o en la pasantía de un tribunal y ejerce la profesión de defender ante los tribunales, por escrito u oralmente los intereses de las personas que les confían sus pleitos.

Una famosa expresión de Ángel Rosario, autor del libro ``El Alma de la Toga``, que envuelve su criterio sobre la abogacía, no es una consagración académica, sino una concreción profesional. Nuestro título universitario no es de abogado, sino licenciado en derecho, para poder ejercer la profesión de abogado, agrega el intelectual, basta pues, leer para saber de quien no dedique su vida a dar consejos jurídicos y pedir justicia en los tribunales, será todo lo licenciado que quiera, pero Abogado no.

Algunas personas no les gustan los abogados, hasta que los necesitan.  El mandamiento del abogado fue realizado por el jurista uruguayo Eduardo Couture, ex decano y profesor de la Facultad de Derecho de Universidad de la República de Uruguay, estos son:

• Ama a tu profesión. Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que se haga abogado.

• Estudia. El Derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos, serás cada día un poco menos abogado.

• Lucha. Tu deber es luchar por el Derecho, pero el día que encuentres en conflicto el Derecho con la Justicia, lucha siempre por la Justicia.

• Olvida. La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota

• Piensa. El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.

• Sé leal. Leal con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario, aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que tú le dices; y que, en cuanto al Derecho, alguna que otra vez, debe confiar en el que tú le invocas. Intenta ser leal con todo el mundo y todo el mundo intentará ser leal contigo.

• Ten fe. Ten fe en el Derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la Justicia, como destino normal del Derecho; en la Paz, como sustituto bondadoso de la Justicia; y sobre todo, ten fe en la Libertad, sin la cual no hay Derecho, Justicia, ni Paz.

• Ten paciencia. El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.

 • Tolera. Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea tolerada la tuya.

• Trabaja. La abogacía es una dura fatiga pues está al servicio de la Justicia.