Canela Tavarez Abogados

De Puerto Plata hasta Yásica

Ultima Actualización: domingo, 29 de septiembre de 2019. Por: Luis Henriquez Canela

Al abandono de ese tramo de la carretera turística debemos agregarle el de la vía Puerto Plata a Navarrete. Otra obra que tiene más de 5 años en reconstrucción y no la terminan

Recorrer desde Gurabo hacia Puerto Plata la carretera comúnmente llamada “la turística” es una delicia. Es una vía amigable, amplia, compacta, con capacidad de drenaje por ambos lados. Por el espesor del asfalto se puede inferir que va a perdurar durante bastante tiempo. 

Intentarlo desde Puerto Plata hacia Santiago es otra cosa, es una tarea de titanes. Hasta Yásica está inservible. Al parecer los montos desembolsados no han sido suficientes para su terminación.  Sucede siempre, en tiempos de elecciones se comienzan infinidad de obras y no se terminan, luego hay que replantear el presupuesto debido a que los costos ya no son los mismos o que las condiciones del tiempo arrasaron con el material que había sido depositado.  Es un círculo vicioso.

Volver a comenzar cada 4 años, genera un flujo de inversión con cargo al presupuesto o la deuda a todas luces insostenible. Sin dudas que es una gran irresponsabilidad abandonar por varios años las vías de acceso a una provincia que se nutre considerablemente del turismo interno.

Al abandono de ese tramo de la carretera turística debemos agregarle el de la vía Puerto Plata a Navarrete. Otra obra que tiene más de 5 años en reconstrucción y no la terminan. Siempre he dicho que fue una afrenta para el pueblo de Puerto Plata el hecho de que terminaran el tramo que se ve frente al puerto de Maimón con los cuatro carriles, sólo para aparentar una modernidad que no existe. Un espejismo. Nos tomaron por tontos con promesas de 4 carriles y lo que han hecho es, en gran medida, arreglar lo que ya estaba.

Salir o entrar a Puerto Plata es una tarea en la que hay que emplearse a fondo. Se necesitan buenas llantas, vehículo alto y mejor disposición o necesidad. De esa forma no se fomenta el turismo interno, de esa forma no se está respetando al ciudadano. Se convierte en una verdadera aventura transitar por ambas carreteras, una aventura peligrosa, todo gracias a la politiquería barata y a una irresponsabilidad elevada a su máximo exponente.