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El azar de la historia, la emoción y el triunfo de Donald Trumph-XX

Ultima Actualización: lunes, 26 de diciembre de 2016. Por: Angel Artiles Diaz

"El hombre puede siempre más de lo cree, pero no sabe siempre lo que cree ni lo que puede". Los dirigentes de masas así lo revelan".

"El hombre puede siempre más de lo cree, pero no sabe siempre lo que cree ni lo que puede". Los dirigentes de masas así lo revelan. Estos dirigentes no son hombres de pensamiento, sino de acción. Son más energía que inteligencia pura. Su empresa toma la forma de un gran deseo que canaliza las voluntades y orienta los instintos.”

En la actualidad, con el avance del marketing político, en manos de sociólogos, psicólogos y tramposos de toda laya, la comunicación debe operar en varias direcciones, sin que la mayoría de ellas sea responsabilidad o esté a cargo de la  preocupación o la capacidad del líder:

  1. Expresar de forma clara y asertiva las ideas, instrucciones y opiniones;
  2. Conseguir que el mensaje sea escuchado y comprendido;
  3. Saber escuchar y tomar valorar las opiniones, individuales y colectivas, no para satisfacerlas, sino para congraciarse y sumar adeptos.

Al fragor de las contiendas electorales, es necesaria la hoja de ruta, que permita llegar a los estadios de  manipulación de los grupos. Con arengas, slogans, estribillos y frases huecas, se cubre efectivamente la insuficiencia de metas y objetivos esenciales, el líder contemporáneo no necesita virtudes, con acólitos que las pregonen basta. Después de obtenido el poder, con un buen equipo de seguridad, es suficiente para que los reclamantes no lleguen hasta él. Eso se subsana en el futuro torneo diciendo que “…el presidente es bueno, malos han sido los que le rodean”.   

Ingresar por oposición a cualquier puesto de trabajo no es tarea fácil, los test de inteligencia y de personalidad, llueven a montones, encima de la cantidad de aspirantes que siempre se juntan a postular.  

¿Quién tiene noticias de que algún líder político de cualquier país del mundo, de cualquier ideología,  haya realizado y superado algún test psicológico o de capacidad en administración pública o de manejo de conflictos sociales, o de simple matemáticas? A los que siempre vemos con el folder bajo el brazo es a los escoltas, a las secretarias, a los choferes, hasta el personal de conserjería debe pasar alguna prueba de inteligencia. Los de arriba NO.  Esos son infalibles igual que el Papa.

Porque no hay requisitos de inteligencia para gobernar. Es que no es necesario que el líder de hoy ostente algún nivel de coeficiente de inteligencia.   Siempre es conveniente dejar espacio para las excepciones. Pero por abrumadora mayoría, los locos con carnet que señala Joan Manuel Serrat en una de sus canciones, van gobernando el mundo, sin haberse sometido al sudorcito frio de un examen de aptitud con “P”.    

Eso cambiará cuando lo electores exijan a los elegidos los mismos requisitos que a ellos cuando aspiran a cualquier  cargo público o privado. Meta difícil de alcanzar porque entre las metas del sistema está mantener los niveles de analfabetismo funcional que actualmente impera en el noventa por ciento de las naciones del mundo. Así, basta con proyectar como salvadora, la imagen de cualquier eunuco cerebral,  y aplicarle las técnicas del marketing para fabricar un candidato, ascenderlo líder y terciarle la banda presidencial.

Mientras las mayorías carezcan de capacidad de raciocinio: "La masa será siempre intelectualmente inferior al hombre aislado. Pero, desde el punto de vista de los sentimientos y de los actos que los sentimientos provocan, puede, según las circunstancias, ser mejor o peor. Todo depende del modo en que sea sugestionada". Gustave Le Bon.

Masa y rebaño se asemejan en comportamientos  inconscientes, todos se unen obviando las diferencias individuales, el id,  el ego y el yo se borran, dejamos en la cuneta el sentido crítico, asentimos a todo lo que diga el líder, el jefe o el pastor de la secta. Por una razón: la masa es maleable, moldeable, toma la forma de la vasija en que se le eche. No solo para ser engañadas, en ocasiones la integridad de las muchedumbres puede ser desinteresada y poner en juego el espíritu del sacrificio, llegando a realizar actos de nobleza  y generosidad moral.