Esta epopeya nos libró del dominio que por 22 largos años nos impusieron los haitianos en nuestro país.
Este acontecimiento (epopeya) conocida como la celebre Batalla del 19 de marzo de 1844 fue escenificada en la Azua, ubicada en la parte su de la República Dominicana, destacándose en la misma con arrojo y valentía ante las tropas haitianas, los generales Pedro Santana, Antonio Duvergé y Nicolás Mañón.
Estos valientes dominicanos combatieron con energía a los haitianos, los cuales se resistían a aceptar que la parte oriental de la Hispaniola, había proclamado su independencia.
La noche del 27 de febrero de 1844, el Presidente haitiano, Charles Hérard Ainé, procedió a organizar el ejército de su país con 30 mil hombres, con la finalidad de reprimir el movimiento independentista dominicano.
Incluso, Hérard Ainé, dividió sus tropas en tres flancos, los cuales fueron comandados por el general Pierrot con 10 mil hombres, los cuales que entrarían por el Norte para ocupar a Santiago y Puerto Plata.
Un segundo pelotón dirigido por el propio Hérard, quien pretendía tomar a Azua y San Juan de la Maguana y un tercero dirigido por Souffront, el cual debía entrar por la región de Neyba.
Esta batalla se libró en tres ataques por diferentes puntos, el primero cuando las tropas haitianas al mando de general Thomas Héctor entraron por el camino de San Juan y fueron rechazadas por el cañón de Francisco Soñé, la fusilería de Juan Esteban Ceara, Lucas Díaz y José Del Carmen García, provocando la huida de los invasores hacia el río Jura.
El segundo ataque se produjo cuando los haitianos atacaron por los caminos de Los Conucos, pero fueron enfrentados por Matías De Vargas, Feliciano Martínez y José Léger.
Y un tercer ataque por el ala Norte, ya que el ejército haitiano que se encontraba avanzando por el camino de El Barro, pero se tropezó con las tropas fusileras de Antonio Duvergé y Vicente Noble, siendo rematados por el batallón de Los macheteros, de Nicolás Mañón, los cuales se encontraban en la retaguardia de esta posición, para rechazar a los invasores haitiano en el Fuerte de Resolí.
Este último ataque provocó la huida en desbandadas de las tropas haitianas y provocó una mortandad mayúscula, ya que los fusileros formados por cientos de dominicanos, entre ellos, Vicente Noble, Valentín Alcántara, Marcos Trinidad e Hipólito Garabito, demostraron tener una destacada participación en este combate contra los haitianos.
De esta manera estos patriotas dominicanos dieron otro paso de avance en la consolidación de la Independencia Nacional de la República Dominicana.